Durante la celebración del acto inaugural del 61o Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y 26o de la Sociedad Aragonesa de Geriatría y Gerontología (SAGG), la Médica Preventivista y gerontóloga, Paloma Navas, impartió la ponencia magistral “Vidas más largas, horizontes más amplios, repensando la longevidad”.

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“Los profesionales del envejecimiento debemos promover una conversación más visible e informada sobre las personas mayores para promover los cambios sistémicos necesarios para adaptarnos a una sociedad más longeva”, comenta la gerontóloga.

En su ponencia la Dra. Paloma Navas, propuso cuatro ideas fundamentales para conseguir que el envejecimiento esté en la agenda política y promover la adaptación efectiva al aumento de la longevidad. En primer lugar, redefinir el envejecimiento. “No alimentar la “otredad” de las personas mayores. Todos somos personas mayores, más tarde o más temprano. Enviar el mensaje de que la edad avanzada, como en cualquier otro momento de la vida, implica tanto retos y oportunidades. La visión negativa de la vejez se asocia a un peor envejecimiento”, explica la preventivista.

Por otro lado, la Dra. Paloma Navas ve necesario incidir en cómo los contextos sociales y las políticas socialesinfluyen en el envejecimiento. “El bienestar durante el envejecimiento está determinado por una variedad de políticas sociales (por ejemplo, políticas sanitarias o fiscales) y estructuras sociales (por ejemplo, el urbanismo y transporte o el edadismo) y, lo más importante, estos aspectos de la sociedad pueden ser cambiados”, afirma.

Además, resalta la importancia de aumentar la consciencia de que la discriminación por edad existe y puede eliminarse. “El edadismo afecta a la forma en la que tratamos a los mayores. Un ejemplo de ello es la infantilización con la que nos dirigimos a ellos en muchas ocasiones”, explica la Dra. Paloma Navas.

Por último, la experta subrayó que el envejecimiento es una realidad que afecta a toda la sociedad y no puede desligarse de otros asuntos como la igualdad de género o el cambio climático. “No es un asunto exclusivo de las personas mayores o de sus familiares, todos somos personas mayores en algún momento, con un poco de suerte”, concluye la gerontóloga y preventivista.