El Centro Cultural Doctor Madrazo acogió la jornada Soledad: Realidad y retos de futuro. Atenzia, empresa especializada en el ámbito social y de la salud, y el ayuntamiento de Santander fueron los organizadores de este acto en el que se abordó el tema de la soledad en personas mayores y dependientes.

“En Atenzia creemos que es fundamental la apuesta por el conocimiento, la especialización y la innovación, por eso organizamos este tipo de eventos para profesionales”, manifestó D. Pablo Benéitez, director territorial de la Zona Norte de Atenzia. Precisamente el propio Benéitez y Dña. Pilar Quintana, Jefa de Servicio del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santander, fueron los encargados de inaugurar el evento al que asistieron 40 profesionales del sector sociosanitario.

Comenzaba así la jornada en la que, durante las cuatro horas siguientes, se expuso el creciente, y a veces invisible, avance de la soledad en nuestra sociedad. Y es que cerca de cinco millones de personas en España aseguran sentirse solos, de los cuales casi la mitad son mayores de 65 años, el grupo más vulnerable.

Francisco Javier Olivera Pueyo, secretario de la Sociedad Española de Psicogeriatría (SEPG) y psiquiatra en el Hospital General San Jorge de Huesca, y Dña. Sacramento Pinazo, Vicepresidenta de Gerontología de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y Profesora Titular de Psicología Social en la Universidad de Valencia, fueron los expertos encargados de abordar el tema desde diferentes áreas.

Comenzó hablando así Olivera Pueyo sobre la importancia de la pertenencia a un grupo, explicando la diferencia entre estar solo y sentirse solo. El doctor quiso también exponer los factores de riesgo para la soledad como el nivel socioeconómico, una edad avanzada o la salud física y mental.

Coincidió también en su exposición Sacramento Pinazo, que quiso recalcar la diferencia entre la soledad obligada y la soledad voluntaria, enfatizando en la soledad del cuidador, doblemente virulenta. Pinazo habló también de una sociedad cada vez más hiperconectada pero también más aislada en la que, paradójicamente, se siguen considerando las relaciones sociales como parte indispensable en la calidad de vida.

Además de recalcar las devastadoras consecuencias para la salud, tanto física como mental, que tiene la soledad en las personas que la padecen, la ponente profundizó en el perfil con mayor incidencia en mayores de 65 años: las mujeres. Y es que más del 70% de personas mayores de 65 años que viven solas son mujeres, en su mayoría viudas. Finalizaba así su ponencia, y el acto, Sacramento Pinazo, solicitando visibilizar una realidad que no deja de crecer.