El padre de Mónica Portolés tiene 88 años. Padece alzhéimer desde hace cuatro, el mismo tiempo que lleva ella cuidándolo. Viven juntos. Y desde finales de 2017, Mónica asiste a unos talleres para saber cuidar a su padre de la mejor manera posible. «Lo que estoy aprendiendo allí me está sirviendo de mucho», aseguró convencida ayer, durante una sesión a la que también asistió ABC. Justo después de estas explicaciones, Mónica rompía a llorar. Durante la sesión, ella y otros cuidadores hablaron sobre emociones con las que se identifican, como el miedo, la ira o la impotencia. Mónica las conoce todas… Más