Un router 4G, una centralita, termostatos y receptores inalámbricos son los elementos clave en la instalación del nuevo sistema inalámbrico de gestión, regulación y control de la climatización de Delta Dore en el centro residencial Infantas Elena y Cristina, en Ávila. Este nuevo sistema, como las demás instalaciones de la empresa, se puede controlar totalmente a distancia mediante una app, las 24 horas del día.

Se trata de un proyecto pionero, ya que es la primera vez que se realiza en un entorno con 22 edificios y en un espacio de 15.500m². Todos los elementos de control están unidos por un protocolo radio y los dispositivos se comunican entre ellos con una red en malla, con lo que la señal se transmite de uno a otro y los diferentes elementos radio hacen de repetidor.

Los sistemas de domótica de Delta Dore, empresa experta en el sector desde hace 50 años, están hechos para aportar ahorro, seguridad y confort a los espacios. El centro es una gran muestra de esto, ya que en el tiempo que lleva instalado se ha podido ahorrar un 22% en combustible respecto al consumo previo.

Una instalación sin necesidad de obra

Los dispositivos de Delta Dore se caracterizan por tener una gran ventaja en cuanto a la instalación: funcionan por tecnología radio y no hace falta obra civil, lo que en el caso del centro residencial Infantas Elena y Cristina ha supuesto una gran ventaja y un gran ahorro. La instalación se ha realizado con una inversión de 10.000 euros en un espacio de 15.500m², muy distante a los 200.000 en que rondaría haberlo hecho con obra civil.

Según Joan Carles Rubio, director general de Delta Dore en España, esta instalación «ha supuesto un reto tecnológico de primera magnitud. Es la primera instalación de esta envergadura que se hace en Europa con nuestra tecnología, y demuestra la capacidad técnica de nuestro sistema de radio X3D en entorno real». En este caso, la gestión de la climatización de los 22 edificios se ha centrado en una sola plataforma LifeDomus.

La tecnología de Delta Dore ha permitido montar un sistema con 50 termostatos inalámbricos colocados en redes malladas, 2 calderas de gasóleo de 900.000 kilocalorías y 3 bombas de circulación de 15kW de potencia. Los dispositivos permiten programar y controlar el funcionamiento de los sistemas de calefacción, a la vez que son capaces de detectar cualquier avería o incidencia del sistema.