La preocupación por lucir una piel joven, bonita y saludable está calando en la sociedad. Así lo constata la Dra. Paz Cerdá, directora de la clínica Paz Cerdá en Zaragoza, que ha observado un creciente interés por las terapias de rejuvenecimiento: “Aunque el motivo por el que acuden al dermatólogo sea diverso, aproximadamente entre el 70% y 80% de los pacientes preguntan por la prevención del envejecimiento cutáneo, siendo la flacidez y las manchas pigmentarias su mayor inquietud”. 

A la hora de cuidar la piel y mantener un aspecto jóven, la dermatóloga indica unas pautas básicas, como son:

  1. El uso de filtros solares todo el año. 
  2. Una higiene e hidratación adecuada al tipo de piel de cada persona.
  3. Utilizar dermaceúticos como retinoides o vitamina C, siempre recomendados por el dermatólogo.
  4. Por último, dejarse aconsejar y dirigir por el dermatólogo cuando se quieran realizar diferentes tratamientos para la piel.

En cuanto al interés por las diversas terapias existentes hoy en día, “la tendencia en la consulta es realizar tratamientos combinados y adaptados a las necesidades del paciente, a sus expectativas y a su presupuesto”, señala la doctora. Entre ellos, la dermatóloga destaca la terapia con fluorescencia “por su seguridad, eficacia y la compatibilidad con otros tratamientos dermatológicos”. Kleresca® Skin Rejuvenation utiliza esta tecnología y se distingue por “su comodidad y la posibilidad de realizarlo durante todo el año, incluso en verano, ya que no es fotosensibilizante”. 

Seguridad, eficacia y compatibilidad

Kleresca® Skin Rejuvenation se caracteriza por ser un método innovador y no invasivo que estimula los procesos biológicos naturales de la piel y cuyos resultados siguen mejorando después de la finalización del tratamiento. 

Kleresca® Skin Rejuvenation se inspira en la fotosíntesis y utiliza la fluorescencia para estimular los mecanismos reparadores propios de la piel. Este procedimiento se impone como una alternativa confortable frente a otros tratamientos de rejuvenecimiento más invasivos. La técnica utilizada consiste en aplicar un gel fotoconversor especialmente formulado sobre la piel del paciente, que debe colocarse bajo la lámpara de luz azul de Kleresca®. Cuando la luz azul incide sobre el gel, los cromóforos contenidos en él la convierten en fluorescencia que penetra en la piel a diferentes longitudes de onda y estimula la producción de colágeno a nivel celular. Los estudios realizados demuestran un incremento de hasta el 400%* en la producción de colágeno.  

La Dra. Paz Cerdá recalca “la mejora en la luminosidad de la piel a corto plazo, la disminución de arrugas finas y del tamaño de los poros, y del aumento de la elasticidad a largo plazo” como algunas de las mejorías más visibles. 

Esta técnica se puede aplicar en el rostro, cuello, escote y manos, y su protocolo estándar recomendado es de una sesión semanal durante cuatro semanas. La duración de la sesión es de nueve minutos de exposición bajo la lámpara, siempre bajo la supervisión de un especialista.

*Con la luz LED como control, el tratamiento proporciona aproximadamente un aumento del 400% en la producción de colágeno. Estos resultados se documentaron in vitro y respaldan los hallazgos de estudios in vivo basados ​​en biopsias.