El gasto en el recibo de la luz es uno de los quebraderos de cabeza que tienen todos los españoles a la hora de pagar sus facturas, sobre todo en épocas como el verano, donde el consumo se dispara por el aire acondicionado. Este gasto podría ser más llevadero si los consumidores realmente supieran cómo es su consumo y qué medidas tomar para ahorrar. De hecho, según datos de Lucera, la compañía eléctrica que apuesta por la eficiencia real con energía 100% verde, nueve de cada diez consumidores podrían ahorrar en su factura de luz una media de 68,4€ al año si tuvieran toda la información sobre su consumo y aprendieran a ser más eficientes con cambios mínimos.   

Este desconocimiento que rodea a la contratación de la energía, unido a tasas y apartados complejos por la terminología propia del sector, supone una enorme barrera a la hora de entender la factura de luz, que se vuelve un gran desafío para la mayoría de los consumidores. 

¿Cómo podemos ahorrar en la factura de luz? 

  • Ajustar potencia: La potencia contratada nos indica cuántos aparatos y electrodomésticos podemos enchufar a la vez en nuestro hogar. Muchos usuarios acostumbran a contratar mayor potencia de la que realmente necesitan, lo que suele hinchar la factura a final de mes. Por ello, es importante ajustar la potencia contratada a la que realmente necesitamos, para no pagar por una potencia que no utilizaremos nunca. 
  • Tarifa de discriminación horaria: La mayoría de las compañías eléctricas tienen una tarifa de discriminación horaria dentro de su oferta, algo que muchos usuarios no conocen. Esta tarifa distingue un Periodo Punta (desde las 12h hasta las 22h en invierno y de 13h a 23h en verano), en el que la electricidad es más cara que el precio normal, y una Franja Valle de 14 horas de duración (desde las de 22h hasta las 12h en invierno y de 23h a 13h en verano), tiempo en el que la luz es hasta un 50% más barata. Contratando esta tarifa y sin grandes cambios en sus costumbres, los usuarios podrían ahorrar en gran medida en su factura, simplemente planificando el uso de electrodomésticos de alto consumo como puedan ser la lavadora o el lavavajillas en horas Valle. Hasta 25 millones de hogares españoles podrían aprovechar esta reducción, lo que supone el 90% de los usuarios.
  • Eliminar servicios adicionales: Gran parte de los usuarios no sabe leer la factura de la luz, algo que aprovechan muchas eléctricas para incluir el cobro de servicios adicionales que realmente no son necesarios. Por ejemplo, algunas compañías suelen integrar servicios como el mantenimiento de las instalaciones, seguros para electrodomésticos o incluso seguros de impago. Es recomendable revisar si tenemos contratado alguno de estos servicios y plantearnos si realmente los necesitamos, ya que eliminándolos podríamos ahorrar algunos euros.

Cada vez es más necesario ofrecer una propuesta en la que los consumidores puedan tener toda la información sobre su consumo y así ahorrar, apostando también por la eficiencia energética. Lucera, por su parte, apuesta por tecnologías como el Big Data y Machine Learning, que le permiten poner a disposición de los usuarios herramientas como la calculadora de ahorro. Este tipo de solución, en la que intervienen más de 1.500 millones de datos de usuarios en tiempo real, permite a la compañía asesorar a sus clientes para que puedan saber cuál es la mejor configuración para su contrato eléctrico, permitiéndoles así ahorrar a final de mes.

“El desconocimiento que tienen los usuarios sobre su consumo de energía es algo muy habitual y lógico, dado que las tradicionales compañías eléctricas nunca han facilitado una factura clara y entendible para todos”, señala Emilio Bravo, CEO de Lucera, que añade: “Apostar por un modelo en el que sea el usuario el que lidere y conozca su consumo será clave en el futuro de las eléctricas, consiguiendo así que el cliente esté contento con su contrato y aumentando su fidelización”.