Pese a que la conciliación de la vida laboral y personal ha mejorado en los últimos años, gracias al impulso de las medidas de flexibilidad implantadas por las empresas, el tiempo dedicado a los más cercanos todavía no termina de ser satisfactorio. Así lo indica el estudio ‘360 Wellbeing Survey 2019: Well and Beyond realizado por Cigna. Aunque la conciliación entre trabajo y vida privada ha mejorado 10 puntos durante los últimos dos años (al pasar de un 54% de empleados satisfechos en 2017 a un 64% este año), los datos recogidos indican que el balance entre calidad y cantidad del tiempo que se dedica a la familia y al círculo social ha empeorado.

 

En el caso de la familia, aunque un 36% de encuestados reconoce pasar el tiempo suficiente con sus familiares, se ha producido un descenso de 10 puntos en tan sólo 2 años (en 2017 era del 46% y en 2018 del 42%, respectivamente). Si bien no se aprecian diferencias significativas por sexo, sí se perciben en cuanto a la edad: los pertenecientes al grupo de entre 35 y 49 años son los que más aprovechan sus horas con los más cercanos (41%), frente a los de 25-34 años (32%) y a los de más de 50 años (31%).

 

  “Excelente” / “Muy bien” / ”Bien” Sexo Edad
Hombres Mujeres 25-34 35-49 +50
Pasar el tiempo suficiente con familiares 36% 35% 36% 32% 41% 31%
Pasar el tiempo suficiente con amigos 66% 64% 69% 67% 69% 63%

 

En cuanto al ámbito social, los datos son similares a los recabados en el contexto familiar. La satisfacción por el tiempo dedicado a amigos hace dos años era del 76%, mientras que en 2018 esta cifra bajaba al 69%, y actualmente se sitúa en el 66%, diez puntos menos respecto a 2017.

 

No obstante, en este caso, se percibe una mejora en cuánto a la calidad de las relaciones sociales, ya que el 30% afirma disfrutar de amistades con las que poder hablar abiertamente. En 2017 y 2018 estas cifras eran del 27% y 24%, respectivamente. Por sexo, ellas son las que más horas reservan a  su vida social (69% mujeres vs 64% hombres), pero, a su vez, las que menos amigos de calidad tienen: 25% vs 35%.

 

Este análisis refleja, además, la importancia de las relaciones sociales para el cuidado de nuestra salud mental: para el 34% de españoles, hablar con sus amigos y allegados es la mejor receta para sobrellevar el estrés diario.

 

¿Cómo sacar tiempo para familia y amigos?

 

Un estudio realizado por la Universidad de Michigan1, que involucró a más de 270.000 personas de un centenar de países de todo el mundo, demostró que las relaciones familiares y de amistad influyen directamente en la salud, bienestar y felicidad de aquellos que las disfrutan. Por eso, Cigna ofrece cinco claves para aprovechar el tiempo libre fuera del horario laboral:

 

  • Establecer pequeños objetivos en el trabajo. Establecer metas y fechas límite (ya sean diarias, semanales o mensuales) contribuye a aumentar la productividad y evita tener que trabajar en el tiempo libre.
  • Optimizar el tiempo fuera del trabajo. Reducir las horas dedicadas a ver la televisión, preparar la noche anterior todo lo necesario para la mañana siguiente o apagar el ordenador o el móvil a partir de las 8 de la tarde son algunos consejos con los que ganar tiempo de calidad y disfrutar de los más allegados.
  • Planificar el tiempo libre. De manera similar al contexto laboral, también conviene organizarse y planificar el tiempo que se dedica a la familia y a los amigos, fijando fecha, horario y tipo de actividad a realizar con cada círculo. Esto ayudará, además, a tener un control de los asuntos pendientes de la rutina cotidiana y evitar despistes innecesarios. El objetivo es establecer un orden de prioridades.
  • Disfrutar de nuestros hobbies con familiares y amigos. Según los datos del estudio de Cigna, la satisfacción con respecto a la práctica de actividades de ocio ha mejorado: el 74% de los españoles (70% en 2018 y 79% en 2017) reconoce dedicar el tiempo suficiente a aquellas actividades que más le gustan. ¿Por qué no aprovecharlo e incluir en estos planes a familiares y amigos?
  • Disfrutar del trabajo junto al círculo personal. Una buena técnica de inteligencia emocional es establecer una conexión entre vida familiar y laboral, buscando siempre lo positivo. Por ejemplo, celebrar con familiares y amistades más cercanas las alegrías profesionales.