Un 40% de adultos trabajadores sufrirá en algún momento de las próximas semanas estrés como consecuencia del síndrome postvacacional tal y como informan los centros Nascia, especializados en el tratamiento de la ansiedad y el estrés.

En este estudio se recogen cuáles son los síntomas más habituales del estrés que provoca el síndrome postvacacional y porqué se produce. El principal motivo es la costosa vuelta a las rutinas horarias y al ritmo laboral en contraposición con el ritmo tranquilo y las costumbres horarias que se cambian durante la época estival.

Entre los síntomas que más destacan, el 70% de todos los que sienten las personas con este problema, están la sensación de cansancio o agotamiento, apatía, falta de vitalidad, dolores de cabeza, falta de descanso y algunos episodios de insomnio, además de agarrotamiento muscular y trastornos digestivos.

Y es que volver a los horarios de trabajo, conciliación familiar, comienzo del colegio de los niños y las propias responsabilidades y exigencias laborales son las principales causas del estrés para muchas personas a las que les cuesta coger el ritmo.

Desde Nascia recomiendan seguir una serie de pautas que facilitan la adaptación y reducen el riesgo de episodios de estrés provocados por el síndrome postvacacional. Dentro de ellas destacan:

– Intentar llevar unas rutinas horarias días antes de la incorporación al trabajo. Poner el despertador cada vez un poco antes para ir recuperando sensaciones al madrugar y acostarse también más temprano es esencial. Para ello también es imprescindible no utilizar los dispositivos tecnológicos (tablet, smartphones, etc) al acostarnos.

– Afrontar la vuelta a la rutina de una forma proactiva y hacer frente de una forma natural a las obligaciones diarias, con la lógica exigencia de cada una de ellas pero no auto-exigiendo más de lo que corresponde.

– Recuperar las horas de comida y la comida saludable es también una ayuda importante para evitar que el estrés empeore. Cenar a las horas anteriores a las del inicio del verano, comer a las horas a las que se vaya a hacer durante el ‘curso’ y desayunar relativamente temprano son gestos que colaboran. Además, retomar la ingesta de alimentos saludables ayudará a sentirse mejor.

– Finalmente, es aconsejable realizar ejercicio físico moderado desde los primeros días de trabajo con el fin de mantener tanto el cuerpo como la mente liberado de las presiones y el estrés.