Un total de 454 personas mayores siguen sin ser localizadas desde que desaparecieron en algún momento de los últimos ocho años. El problema se repite cada año desde hace décadas y nadie le pone remedio. Algo similar ocurre con gente enferma. Muchos de ellos salen a pasear, se desorientan y se pierden. Luego, sus cuerpos se los come la tierra literalmente. «Si hay suerte, algún cazador localiza sus restos cuatro año después», asegura el presidente de la asociación SOS Desaparecidos, Joaquín Amills, que considera que una sociedad moderna no puede permitir que les pase esto a los más vulnerables y a los ancianos, que son los que han contribuido a tener el mundo que tenemos… Más