El nuevo centro de día de Alzheimer de Reus está a punto de abrir sus puertas. Las obras, que dieron el pistoletazo de salida en febrero, han llegado a su fin y han dado resultado a un edificio de cerca de 4.500 m2 que, a partir de octubre, dará servicio a alrededor de 140 usuarios.

Impulsado por la Fundación Rosa María Vivar y con el apoyo del Ayuntamiento de Reus y la Associació d’Alzheimer de Reus i Baix Camp, su misión es proporcionar un espacio especializado en el tratamiento no farmacológico a las personas que sufren esta y otras demencias en el territorio para facilitar su vida a pesar de las dificultades. Las instalaciones se darán a conocer al público con unas jornadas de puertas abiertas previstas para los días 26, 27 y 28 de septiembre.

La seguridad y el confort de los pacientes, clave en su diseño

El centro, situado en la avenida Antoni Planàs i Marca, cerca del Santuario de Misericòrdia, pretende ser un espacio de confort y bienestar para los pacientes. Está organizado en cuatro módulos con un patio central abierto, en el que se ha situado un olivo centenario del jardín de la Fundadora, que metafóricamente significa longevidad, salud y prosperidad.

Para su edificación, GCA Architects, el estudio que ha liderado el proyecto, ha depositado la confianza en las soluciones constructivas ROCKWOOL, empresa líder en la fabricación de productos de aislamiento a base de lana de roca. “La lana de roca, se trata de un material que garantiza los más elevados estándares de confort, habitabilidad y seguridad. De esta manera, el espacio ofrecerá a los pacientes y a sus familiares un entorno en el que puedan sentirse protegidos y apoyados”, ha señalado Albert Grau, Responsable de Relaciones Institucionales de ROCKWOOL Peninsular. “Estamos muy orgullosos de poder participar en un proyecto cuya misión es ayudar a facilitar la vida a las personas que padecen la enfermedad. Desde el primer momento, decidimos apoyarlo al entender que poníamos en valor nuestro alto grado de compromiso con la sociedad”, ha añadido Grau.

Concretamente, en su edificación se ha empleado REDArt, una solución sostenible que se ajusta a la identidad del proyecto, ya que mejora la eficiencia energética y proporciona un acabado estético atractivo. Se trata de un sistema de aislamiento de fachadas por el exterior, compuesto por un panel de lana de roca ROCKWOOL, y un acabado exterior de mortero. “Es ideal para este tipo de proyectos ya que ofrece prestaciones térmicas y acústicas, seguridad contra el fuego y transpirabilidad para un ambiente interior más saludable”, explica Grau.

 

Espacio pionero y de referencia

Se trata de un proyecto ambicioso que quiere posicionarse como referente en el estudio y el tratamiento de esta demencia. Hasta la fecha, el espacio con el que contaban los habitantes de Reus estaba limitado al cuidado de 25 pacientes, mientras que el volumen de personas que padecen esta enfermedad neurodegenerativa en el área de influencia de la localidad es de 5.600 personas.