El consumo de frutos secos y su correlación con la cognición y la salud mental es uno de los temas que protagonizan la primera conferencia internacional Nutrients 2019 – Nutritional Advances in the Prevention and Management of Chronic Disease, organizada por la revista científica Nutrients, que tiene lugar del 25 al 27 de septiembre en Barcelona. Lenore Arab, PhD, David Geffen School of Medicine at the University of California, Los Angeles, presentó la sesión plenaria que tuvo lugar el 26 de septiembre, en la que además se revelaron los resultados de su más reciente estudio1 y se conversó en exclusiva sobre el consumo de nueces y su efecto positivo en los síntomas de depresión en adultos. La salud cognitiva y mental tienen especial relevancia en un país como España, que se sitúa en el cuarto país de Europa con más casos de depresión, llegando a afectar a más de 2 millones de personas.

En su más reciente investigación epidemiológica, la Dra. Arab demuestra que los puntajes de depresión de las personas que consumieron nueces fueron un 26% más bajos, y especialmente entre las mujeres (32%, p <0,0001 vs 21%, p = 0.05 en los hombres). Los adultos que consumieron otros frutos secos también tuvieron unos puntajes más bajos, pero en menor medida, con un 8%. Así mismo, las personas que consumieron nueces eran más propensas a tener mayor interés en hacer actividades, mayor nivel de energía, menos desesperanza, mejor concentración y mayor optimismo.

Varios estudios científicos han demostrado que la dieta mediterránea se correlaciona con el estado cognitivo y con un menor riesgo de depresión. La Dra. Arab ha partido de esta base para examinar si una parte de este menor riesgo se podría atribuir al consumo de frutos secos y de nueces en particular. Los resultados afirman que el consumo de nueces podría estar asociado con una menor prevalencia y frecuencia de síntomas de depresión en adultos.

La Dra. Arab afirma que “nuestros estudios sugieren que las nueces tienen un impacto único en comparación con otros frutos secos. La causa de esto sigue siendo desconocida, pero podría deberse a su alta densidad de nutrientes, su perfil único de ácidos grasos poliinsaturados o un efecto especial en el microbioma». Tal y como han corroborado múltiples estudios científicos publicados durante la última década, las nueces contribuyen a prevenir los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, como la diabetes o la hipertensión arterial, así como a reducir el riesgo de padecer cáncer y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. “Este estudio se suma a la evidencia científica que prueba las bondades de los frutos secos y de las nueces en particular, que también estarían correlacionadas con la salud cognitiva y la salud mental en adultos.”

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es una enfermedad frecuente, y se calcula que afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. España es el cuarto país de Europa con más casos de depresión, en el que las mujeres son las más afectadas, con más del doble de casos (9,2%) que en los hombres (4%), según los datos de la Encuesta Nacional de Salud.