Desde hoy y hasta el próximo 1 de octubre, alrededor de 29.000 especialistas en cáncer de 138 países se reúnen en Barcelona en el Congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO). Una cita en la que se darán a conocer los principales avances terapéuticos en el manejo de diversos tipos de tumores, pero que no es ajena a la realidad cada vez más compleja que rodea al tratamiento del cáncer, empezando por el coste creciente de los nuevos fármacos y un uso más racional y sostenible de los recursos, adecuando la administración de las terapias a las verdaderas necesidades de los pacientes.

“El Congreso ESMO es el lugar en el que nuestros esfuerzos por investigar se traducen en nuevas oportunidades terapéuticas y mejores cuidados para los pacientes con cáncer. La Oncología médica avanza en foros como éste, en los que participamos clínicos, investigadores básicos y traslacionales, enfermeros y pacientes, conectados e implicados”, ha señalado el Dr. Josep Tabernero, presidente de ESMO.

El Dr. Tabernero, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, ha presentado en rueda de prensa algunos de los principales estudios que se darán a conocer durante los días que dura el congreso. Y ha querido poner el foco asimismo sobre la especial atención que desde ESMO se viene prestando al necesario equilibrio entre el coste de los nuevos tratamientos oncológicos y los beneficios reales que aportan.

En este sentido, dos estudios que se han presentado en este ESMO 2019 abordan esta cuestión y sus conclusiones señalan que a menudo estos tratamientos tienen escaso valor añadido con respecto a otros tratamientos más antiguos y baratos, en función de la Escala de Magnitud de Beneficio Clínico de ESMO, una herramienta desarrollada por esta sociedad científica europea para cuantificar el beneficio que ofrecen los nuevos fármacos.

En uno de estos estudios (1), realizado en Francia, los autores observaron que casi la mitad de los nuevos fármacos aprobados entre 2004 y 2017 para el tratamiento de tumores sólidos ofrecían pocos beneficios añadidos en la Escala de Magnitud de Beneficio Clínico de ESMO y casi dos tercios puntuaban bajo en otra escala similar desarrollada por las autoridades reguladoras francesas. De media, los nuevos compuestos tenían un coste 2.525 € superior a sus equivalentes para el mismo tipo de cáncer. En el segundo de los análisis (2), se realizó una comparativa similar entre los precios en Europa y los de EE.UU., con un perfil aún menos favorable en el caso de los precios estadounidenses.

En la rueda de prensa de presentación del Congreso ESMO en Barcelona, la presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Dra. Ruth Vera, también ha querido destacar el importante protagonismo de la Oncología médica española en el congreso, que presenta un 10% de los más de 2.200 estudios aceptados en el congreso. “Lo que supone un aumento significativo con respecto a Madrid 2017, una edición en la que nuestros ensayos representaron el 5% del total”.

En total, se han aceptado para su presentación en ESMO 2019 2.218 estudios (93 de los cuales son considerados late breaking abstracts, LBA, es decir, resultados de alto impacto). De todos ellos, 215 tienen como investigador principal o primer firmante a un especialista español (199 en el caso de los abstracts estándar y 16 late breaking abstracts). 

“De nuevo podemos presumir de una significativa representación en un foro europeo de esta magnitud, lo que hace de nuestro país un actor estratégico en el entorno europeo”, ha señalado la presidenta de SEOM, que ha querido destacar asimismo que cuatro oncólogos médicos españoles habrán presidido ESMO en las últimas décadas: el Dr. Hernán Cortés-Funes, unos años después el Dr. José Baselga, actualmente el Dr. Josep Tabernero y próximamente el Dr. Andrés Cervantes (que ostentará el cargo en 2022).

Este congreso europeo, que ya se celebró en Madrid en el año 2017 y que volverá de nuevo a España en 2020 tras pasar por Barcelona, se celebra de la mano de la Asociación Europea de Investigación en Cáncer (EACR por sus siglas en inglés) y va a permitir durante cinco días dar a conocer los principales avances oncológicos en un amplio número de tumores. Se esperan nuevas conclusiones de estudios en cáncer de próstata y ovario, que podrían cambiar el manejo actual de algunos de estos tumores; así como avances en cáncer de pulmón, mama y otros tipos de cáncer. 

Asimismo, como ha querido destacar por su parte en la rueda de prensa el Dr. Ignacio Durán, adjunto del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, datos relevantes presentados en este ESMO 2019 van a contribuir a perfilar mejor el papel de la radioterapia en cáncer de próstata. “Una vez más, la radioterapia es protagonista y los resultados comunicados en este ESMO van a cambiar muy probablemente el manejo que veníamos haciendo de un grupo de pacientes con cáncer de próstata localizado considerado de alto riesgo de recaída tras la cirugía” 

Dos estudios de relevancia han sido comunicados.  El primero, el estudio RADICALS-RT (3), es un gran ensayo clínico con casi 1.400 pacientes del Reino Unido, Dinamarca, Irlanda y Canadá, operados de cáncer de próstata y que eran aleatorizados a recibir radioterapia preventiva inmediatamente tras la cirugía o esperar a aplicarla únicamente en caso de una recaída de su tumor. Tras un seguimiento medio de cinco años los resultados señalan que la supervivencia libre de progresión bioquímica era del 85% en el grupo que fue radiado tras la cirugía y un 88% en aquellos del grupo de observación siendo estas diferencias no estadísticamente significativas. Esto significa que a partir de ahora el estándar de tratamiento podrá ser la observación tras la cirugía prostática, evitando a muchos pacientes algunos de los efectos secundarios de la radioterapia y haciendo un mejor uso de los recursos disponibles; y reservar esta modalidad de tratamiento en el caso de que se observe una recaída del tumor. 

Estas conclusiones se han visto ratificadas por un segundo trabajo en la misma dirección, el estudio ARTISTIC (4). En este caso, los datos de un metaanálisis basado en 2.151 pacientes incluidos en tres ensayos clínicos testando la misma hipótesis, concluyeron que no existían diferencias entre la radioterapia inmediata o el mismo tratamiento administrado de forma diferida. Esto viene a confirmar que la radioterapia posoperatoria podría evitarse o demorarse en algunos varones con cáncer de próstata sin empeorar su pronóstico. “Estamos ante datos metodológicamente muy sólidos que nos obligan sin duda a replantearnos nuestros esquemas de tratamiento en esta enfermedad”, ha señalado Duran.