Más de 800 personas han acudido al espacio informativo que se ha habilitado en el marco del congreso anual de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias (ERS, por sus siglas en inglés), con el apoyo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Fundación Europea del Pulmón (ELF), con el fin de que todos los asistentes pudieran recibir consejos sobre cómo cuidar sus pulmones por parte de los expertos y participar en diversas actividades abiertas a toda la familia.

 

El presidente de la ERS, el Dr. Tobias Welte, ha celebrado el éxito de la convocatoria y ha recordado que precisamente el objetivo de esta iniciativa era concienciar al público sobre el problema de las enfermedades pulmonares crónicas y las cuatro medidas clave para combatirlas: abstenerse de fumar, vacunarse, realizar ejercicio de forma habitual y evitar la exposición a agentes contaminantes.

 

El experto ha tenido además palabras de elogio a la ciudad de Madrid como marco privilegiado para la celebración del encuentro científico por las iniciativas para reducir los elementos contaminantes en el ambiente y por el prestigio de las investigaciones llevadas a cabo por profesionales españoles en el ámbito de la salud respiratoria.

 

El Dr. Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de la SEPAR, ha indicado que las recomendaciones para cuidar la salud de los pulmones son extensivas a todos los ciudadanos, pero particularmente importantes para mejorar la calidad de vida y el pronóstico de quienes padecen alguna patología pulmonar.

Por su parte, la Dra. Isabel Saraiva, presidenta de la ELF, ha declarado que este tipo de iniciativas son importantes porque la salud de los pulmones no suele ser un tema frecuente en los medios de comunicación ni en la mente de la sociedad en general, a pesar de su enorme impacto en la salud pública.

 

Para la Dra. Isabel Urrutia, neumólogo y coordinadora del Área EROM (Enfermedades Respiratorias Ocupacionales y Medioambientales) de la SEPAR, es determinante tener presente que la polución envejece los pulmones: “La gente expuesta ve reducida su capacidad pulmonar, y esto implica un mayor número de síntomas respiratorios”.

 

En este sentido, considera que un refuerzo para facilitar la labor informativa de los médicos de familia y los neumólogos puede hacer mucho por mejorar la situación de todos los pacientes, con consejos sobre la importancia de la contaminación, recomendaciones sobre exposición, empleo de mascarillas…

 

La vital importancia de las vacunas en el contexto de las enfermedades respiratorias ha sido puesta de manifiesto por la Dra. Eva Polverino, miembro de la Sociedad Europea de Respiratorio (ERS) e investigadora del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, que ha hecho referencia a los grupos más vulnerables a las infecciones como objetivos prioritarios de la vacunación: “En estos grupos entran los niños porque sus defensas todavía no están completamente desarrolladas y las personas mayores cuyo sistema inmunitario es ‘senescente’ (su funcionamiento es peor porque ha envejecido como el resto del organismo). A ellos se suman personas con ciertas patologías que afectan directamente, como el cáncer o el HIV, o indirectamente, como las patologías crónicas respiratorias, renales etc. a la capacidad de algunos individuos de defenderse de las infecciones. Todos estos individuos se consideran grupos de riesgo alto y necesitan más que otros de las vacunas.

 

Otras estrategias preventivas -ha añadido- incluyen la contención de las infecciones con el lavado de manos, “una medida tan sencilla como eficaz”.