Viaje hacia la igualdad de edad es el lema escogido por Naciones Unidas para conmemorar este año el Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra cada 1 de octubre. Como principales objetivos destacan dos: sensibilizar sobre las desigualdades que surgen durante la vejez y concienciar sobre la urgencia de empoderar a las personas mayores para que participen en la toma de decisiones sobre formación, emprendimiento, protección social, sanidad, etc. Objetivos que comparte Sermade, ya que la salud y el bienestar de las personas mayores son su razón de ser. “Concretamente, una adecuada salud bucodental mejora la calidad de vida de las personas mayores”, destaca la directora de Sermade, Sara Guisado.

 

A medida que las personas envejecen, la boca también experimenta cambios que hay que atender. Además de las caries, las encías se retraen y se expone parte de los dientes que no están protegidos por el esmalte, lo que aumenta la sensibilidad al frío o al calor. Asimismo, la ingesta de determinados medicamentos reduce la secreción de saliva, lo que provoca sequedad de la boca y, como consecuencia, aumenta el riesgo de aparición de infecciones o caries. Por otra parte, enfermedades como el alzhéimer u otras demencias, que disminuyen la autonomía para la realización de las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), hacen que las personas mayores comiencen a descuidar los hábitos de higiene en dientes y encías.

 

“Todo ello, favorece la aparición de enfermedades como la periodontitis, que es una infección grave de las encías que daña el tejido blando y destruye el hueso que sostiene los dientes. La pérdida de piezas dentales tiene serias consecuencias relacionadas con la dificultad para masticar los alimentos y, por consiguiente, repercute en la dificultad de alimentarse correctamente”, explica Guisado.

 

La importancia de la prevención

Sermade presta atención odontológica a personas mayores o con necesidades específicas, que tienen dificultades de acceso a los servicios convencionales. Para ello, cuenta con unidades móviles que se desplazan a las residencias para ofrecer un servicio odontológico integral, que contribuye a mejorar la salud bucodental de los residentes. “Nuestro objetivo es que las personas mayores recuperen la capacidad de masticar y, de esta manera, mejore su nutrición y puedan disfrutar de cada comida. Además, una buena dentadura mejora también la autoestima de los residentes y favorece las relaciones sociales”, subraya Sara Guisado.

 

La prevención es determinante para evitar problemas serios en un futuro. Una adecuada higiene y revisiones odontológicas periódicas que, según la experta, deben realizarse dos veces al año, repercute directamente en la calidad de vida de las personas mayores. “No hay que esperar a que aparezca la molestia o el dolor”, subraya Guisado.

 

Los cuidadores, tanto familiares como profesionales, tienen una enorme responsabilidad, porque deben ayudar a las personas mayores dependientes a mantener la higiene bucodental, acudir a las revisiones odontológicas, cumplir con los tratamientos pautados, etc.