Tomar una baja dosis del antibiótico acitromicina durante seis meses reduce los síntomas en pacientes con discinesia ciliar primaria (DCP), una enfermedad pulmonar crónica, según un estudio presentado en el congreso internacional de la European Respiratory Society. [1]

La DCP es una enfermedad hereditaria rara que afecta a las personas desde su nacimiento. Provoca tos, acumulación de mucosidad en los pulmones y frecuentes infecciones respiratorias y de oído que pueden causar pérdida de audición y daños permanentes en los pulmones.

El nuevo hallazgo proviene de un ensayo clínico «de referencia», comparativo y aleatorizado, en el que se comparó el tratamiento con placebo en pacientes europeos. Es el primer ensayo de su clase para demostrar la existencia de un tratamiento eficaz para la DCP.

El estudio fue presentado por la Dra. Helene Kobbernagel, del Servicio Pulmonar Pediátrico del Departamento de Pediatría y Medicina Adolescente del Hospital Universitario de Copenhague (Rigshospitalet, Dinamarca). Según esta especialista, «la DCP es una enfermedad crónica grave que comienza en una etapa temprana de la vida y tiende a deteriorarse con el tiempo. Puesto que es una enfermedad rara, faltan datos fiables que muestren cómo tratar a niños y adultos para aliviar los síntomas y prevenir daños a largo plazo».

La DCP afecta a unas estructuras diminutas que se asemejan a vellos, llamadas cilios, que revisten las vías respiratorias. Las personas sanas tienen miles de millones de cilios que se mueven de forma rítmica para expulsar mucosidad del pecho, lo que ayuda a eliminar bacterias y suciedad.

En el caso de la DCP, los cilios no funcionan correctamente o no se mueven nada, por lo que los pacientes no pueden expulsar eficazmente de los pulmones la mucosidad y las bacterias que contiene, lo que les hace vulnerables a infecciones respiratorias frecuentes. Las infecciones pueden causar daños irreversibles a los pulmones, lo que aumenta todavía más la probabilidad de sufrir más infecciones.

La Dra. Kobbernagel y sus colegas querían comprobar si podían utilizar el antibiótico acitromicina como «tratamiento de mantenimiento» para mantener las infecciones a raya durante mucho tiempo, lo que podría mejorar los síntomas de los pacientes con DCP.

«Sabemos que la acitromicina es eficaz para tratar varias infecciones que tienen las personas con DCP y tiene efectos antiinflamatorios. Además, es fácil de administrar y los efectos secundarios son leves. Estas son consideraciones importantes teniendo en cuenta que las personas, incluidos niños, tendrían que tomar el medicamento durante mucho tiempo», explicó la Dra. Kobbernagel, quien añadió: «Queríamos comprobar si tomar acitromicina durante cierto tiempo también podría ayudar a prevenir infecciones y reducir los síntomas».

En el estudio participaron 90 pacientes con edades entre 7 y 50 años, que estaban recibiendo tratamiento en seis hospitales de Europa. Del total, 49 pacientes fueron asignados aleatoriamente al grupo que tomaría el antibiótico durante seis meses, mientras que 41 tomaron placebo. Se hizo una revisión a todos los pacientes para comprobar los síntomas, la presencia de bacterias causantes de infecciones en el esputo, el funcionamiento de los pulmones, la audición y la calidad de vida.

Los pacientes que tomaron acitromicina sufrieron una media de 0,63 episodios de síntomas que fueron lo bastante graves como para requerir tratamiento durante el estudio. En cuanto a los que tomaron placebo, sufrieron una media de 1,37 episodios de tal gravedad. Esto supone una reducción del 50 % de los episodios en los pacientes que siguieron el tratamiento. Las personas que tomaron el antibiótico también tenían menos bacterias causantes de infecciones en las muestras de esputo, pero tenían más probabilidades de sufrir diarrea leve.

Ante los resultados obtenidos, la Dra. Kobbernagel afirmó que «la acitromicina es segura para los pacientes con DCP y que podría ser un tratamiento de mantenimiento eficaz, que reduciría los casos de salud débil y ayudaría a adultos y niños a seguir con su vida diaria».

Los investigadores no observaron diferencias significativas en mediciones a largo plazo como la función pulmonar y la audición, pero concluyen que podría ser necesario un estudio más largo para ver si el tratamiento tiene algún efecto en estas mediciones. En este sentido, la Kobbernagel añadió: «Necesitamos saber si es seguro para los pacientes continuar tomando el medicamento durante más de seis meses y si puede prevenir daños irreversibles en los pulmones, pero este ensayo es un primer paso importante».

Primera prueba fehaciente

Por su parte, el catedrático Tobias Welte, de la Universidad de Hannover (Alemania), presidente de la European Respiratory Society y no involucrado en el estudio, aseveró: «Puesto que la DCP es una enfermedad rara, se ha investigado poco y, en consecuencia, los pacientes están recibiendo distintos tratamientos en Europa. Hacía mucha falta un estudio como este, que contara con pacientes de diferentes partes de Europa y comparase un posible tratamiento con placebo».

 

«Ahora tenemos la primera prueba fehaciente de que la acitromicina podría ayudar a prevenir los síntomas de los pacientes, y esperamos que continúe la investigación para encontrar la mejor forma de preservar la salud a largo plazo de todos los niños y adultos con DCP. Es fundamental sopesar con detenimiento los riesgos y los beneficios del tratamiento con acitromicina. Varios estudios en los que se utilizó este fármaco para tratar otras enfermedades han demostrado que el desarrollo de resistencia a los antibióticos es un efecto secundario importante del tratamiento, lo cual es un problema creciente de salud pública».