El próximo 24 de octubre tendrá lugar en el Instituto de Salud Carlos III la jornada “Continuidad asistencial en el ictus” promovida por la Fundación Casaverde con el fin de presentar el panorama actual de coordinación en los niveles de asistencia para esta enfermedad. 

El ictus, la enfermedad del siglo XXI por el aumento de su prevalencia, con elevadas tasas de mortalidad, supone alrededor del 4 por ciento del gasto total sanitario en España, la mayoría originado en la fase aguda hospitalaria. Una vez superada la fase aguda, los protocolos se adaptan a los recursos y no al revés, lo que conlleva un grado de indefinición. El objetivo de la jornada es proporcionar a los profesionales un documento de consulta con resumen de los criterios de toma de decisiones. 

La jornada, que contará con 18 destacados expertos, se iniciará con la ponencia inaugural de Exuperio Díez-Tejedor, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Universitario La Paz. Catedrático de Neurología. UAM y Aránzazu Vázquez Doce, médico rehabilitador, coordinadora de Rehabilitación en Unidad de Ictus. Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid. 

Posteriormente, se desarrollarán dos mesas de debate. La primera sobre “Continuidad Asistencial pre y hospitalaria en el ictus: emergencias, urgencias, neurología, rehabilitación, enfermería y trabajo social” será moderada por José Antonio Egido, jefe de la Unidad de Ictus del Hospital Clínico San Carlos. Y la segunda de “Continuidad asistencial en las fases 2 

postagudas y crónicas del paciente con Ictus” moderada por Luis Gangoiti, jefe del Servicio de Rehabilitación del Hospital del Tajo. 

En palabras del presidente de la Fundación Casaverde, Alberto Giménez Artés, “en un seguimiento del proceso del ictus, desde la promoción de la salud pasando por sus distintas fases –aguda, postaguda y crónica–podremos comprobar la necesidad de que nuestro sistema de salud evolucione para, sin perder de vista la mejora en las fases agudas, podamos responder adecuadamente a las necesidades de las personas/pacientes en cada una de sus situaciones. Hacerlo así, mejorará la salud y la calidad de vida de las personas y, al mismo tiempo, podremos hacer el Sistema Nacional de Salud sostenible en el futuro. Se trata de calidad y de eficiencia. Conceptos que en salud, y en tantos otros sectores, van necesariamente unidos”.