La persona en el centro y la tecnología como una herramienta imprescindible para mejorar esta atención. Es la principal conclusión de la 5a Jornada en ACP celebrada ayer en Barcelona con la presencia de más de 300 personas que desafiaron los problemas de movilidad para asistir a un evento marcado de nuevo para el intercambio de conocimientos, la reflexión y el debate sobre la atención a los mayores.

Un 80% de los asistentes en el Cosmocaixa reconocieron que la tecnología no despersonaliza el trato hacia los usuarios. Gerentes, directores y personal de atención directa hicieron sentir su opinión a lo largo de una jornada muy ágil, con contenidos variados e incluso espacio para algunas sorpresas.

Especialmente celebrada fue la intervención del robot Pepper, adaptado para interactuar con mayores y que mantuvo una charla con el director de estrategia de ACRA, el Dr. Toni Andreu, que también moderó una mesa de debate con expertos en atención y tecnología.

La presidenta de ACRA, Cinta Pascual, reconoció que el sector está mucho más avanzado en aplicación de la ACP que el ámbito de Salud, pero pidió a los asistentes que pregunten a los usuarios que quieren, como pueden adaptarse a sus necesidades y preferencias.

Las ocho experiencias presentadas por los socios constituyeron, tal y como pasa cada año, uno de los puntos más destacados de la jornada. Aunque difirieron mucho entre si tanto por el contenido como por la misma presentación, coincidieron en situar la persona en el centro de la atención, en un fiel reflejo del propósito de esta jornada.

La parte más científica de la jornada ha tenido su espacio con las ponencias de Ricard Faura, jefe del servicio de inclusión y capacitación digital de la Generalitat de Catalunya, y de Begoña Román, doctora en Filosofia. Faura calificó la sociedad del conocimiento como una oportunidad para la experiencia mediante múltiples ejemplos intergeneracionales, y Román fomentó su intervención en los límites éticos y posibles conflictos en la convivencia entre máquinas y personas.