La humanización es una filosofía de vida que está primando en los últimos tiempos en las cuestiones que atañen a la salud de todas las personas, fundamentalmente a las más vulnerables. De ahí, que las actuales prácticas profesionales de enfermería vayan encaminadas a concebir el trato a las personas mayores desde el punto de vista de la humanización, que contribuye de manera directa a la mejora de la calidad asistencial y a la generación de mejores resultados en la salud.

Para abordar y debatir sobre este concepto, la Asociación de Centros Geriátricos del Principado de Asturias (ASCEGE) organizó el pasado día 22 en Oviedo la tercera Jornada de Atención Residencial, que contó con un gran seguimiento por parte de profesionales del sector, con lleno absoluto del salón de actos del  Edificio Administrativo de Servicios Múltiples).

Ana Suárez Guerra, directora gerente del organismo autónomo ERA, destacó en su intervención que “humanizar es un concepto que debe ser inherente  a las relaciones, a unas relaciones sin desequilibrio, horizontales y respetuosas. Es algo que en nuestras residencias, en todas, debe formar parte de algo tan ligado a la fragilidad y al impulso del derecho y la autonomía, como es cuidar. En este momento –precisó Suárez- , teniendo el centro a las personas que viven en nuestras residencias y a sus familias, no debemos olvidar   la relevancia de los profesionales y el cuidado que las organizaciones también les debe, olvidándonos de la palabra recurso para humanizar la gestión. Os animo a ello.  Siempre cuida bien quien se siente cuidado”.

Por su parte, el presidente de ASCEGE, Arsenio Alonso-Collada, recordó los inicios de la asociación, de la mano del ERA, en el año 2000. “En nuestra trayectoria venimos colaborando con la Sociedad de Geriatría y Gerontología del Principado de Asturias  en temas de investigación, desarrollando intercambio de conocimientos;  organizamos un encuentro anual, participamos en la negociación del convenio colectivo estatal y  elaboramos varias guías, la última sobre hipertensión arterial. Somos 27 centros asociados, con reivindicaciones históricas como la unificación del IVA al 4% y la financiación de la dependencia”.

El reto de transformar los servicios

 “Vienen buenos tiempos pero ¿qué hacemos mientras tanto?: avanzar, consiguiendo logros parciales. Nuestro objetivo es conseguir una atención humanizada con una verdadera colaboración público-privada”, concluye el presidente de ASCEGE. 

En la jornada también se ha tratado la Atención Centrada en la Persona, por  una de las mayores expertas en este tema, la doctora en Psicología Teresa Martínez, para quien la ACP “está de moda,  y esto tiene una parte positiva y otra negativa. La ACP es un eje que viene siendo reconocido por varios países, no es una moda pasajera”.

Qué no es una ACP?, se pregunta la experta. “Medidas aisladas, tiene que ser una mirada global; algo más que un listado a elegir, una declaración de intenciones, una opción solo para quien tiene autonomía o una barra libre. La ACP no viene a desterrar lo que se está haciendo ahora, sino que pretende una reflexión Éste es el reto que tenemos: transformar los servicios, con el compromiso real de la institución.   Siempre lo ético  de la mano de la evidencia científica”, destacó la ponente.

Por su parte, Carmelo Gómez Martínez, coordinador regional de Mensajeros de la Paz-Murcia, abordó la humanización y el duelo en residencias de personas mayores.

“Cuando se produce un ingreso en la residencia, hay que intentar ayudarle a buscar mecanismos de conexión con la sociedad, tenemos que centrarnos más en las personas. Hay que trabajar nuestra muerte –destacó Gómez-, y eso significa sentarse con los mayores y escuchar. Cuando un mayor llega a una residencia, hay adaptación y pérdida. El proyecto intermedio entre adaptarse y resignarse es acostumbrarse”.  Escuchar y preguntar con frecuencia a la persona mayor,  tal y como se respeta y trata al resto de personas adultas.

Cuidar para la felicidad

Humanizar el cuidado es cuidar para la felicidad. Esta felicidad no viene de fuera, es la libertad de cada uno de elegir cómo construye su vida, expuso Laura Steegman Pascual, directora de Enfermería y responsable de la residencia del  Centro San Camilo.

“En el centro tenemos la suerte de tener una unidad de cuidados paliativos. La cultura paliativista del centro que hable de familia, se sirve en la residencia. La felicidad no viene de fuera, es la libertad de cada uno de elegir cómo construye su vida. El cuidado será facilitar esa búsqueda que cada uno ha elegido”.

Para Laura Steegman, desde el punto de vista ético, “somos lo que elegimos. En San Camilo creamos hogar, creamos familia: la humanización se construye de pequeños detalles Las instalaciones tienen que ser acogedoras, para uso de todos, con muchas estancias de encuentro, teniendo en cuenta el efecto positivo de la estética. No tenemos horarios, dejamos que la familia esté al lado de su ser querido, siempre que haya respeto y se cumplan normas de convivencia. No nos escandalizamos, siempre pensando que cuidamos para la vida, para la felicidad”. En definitiva, la felicidad la construye uno mismo.

Convencido de la facultad de la empresa para mejorar la sociedad, José María Toro Fernández,  presidente de la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (AERTE) y secretario general del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs),  se pregunta cómo somos capaces de ganarnos la vida con el objetivo de solucionar un problema social importante. “Estamos en un sector muy delicado; todo lo que pasa en el sector, cuando sale,  siempre es negativo. Es un trabajo muy duro y las noticias que salen, también”, se lamentó. 

“Si no nos ven útiles, jamás nos van a dar la legitimidad. Y cómo se consigue esa legitimidad?”, se pregunta el presidente de AERTE, “aportando mayor valor. Comunicar más y mejor e ir avanzado poco a poco, y cuando miras atrás verás que se trabaja mejor que hace unos años.  Nuestro trabajo tiene que estar alineado con la sociedad y en este proceso somos cada vez más exigentes”. 

El nivel de atención que se presta en nuestro país es muy elevado, afirma Toro. “Claro que pasan cosas, que hay que controlar y evitar. Seguro que habéis encontrado a familias que han racaneado a su padre o su madre su dinero para pagar una residencia, cuando tiene un piso en propiedad que es el ahorro de su vida para que pueda usarlo cuando necesite”. Humanizar la gestión de las organizaciones, uno de los grandes retos del siglo XXI.

Pie foto: Ana Suárez Guerra y Arsenio Alonso-Collada