Cuando las personas que sufren algún tipo de pérdida de audición se deciden a ponerse un audífono, para con ello potenciar su capacidad de oír y entender el habla, son varios los detalles y características que influyen en su toma de decisión, las cuales en numerosas ocasiones, acaban siendo definitivas para animarse a hacerlo.

Estas particularidades se pueden resumir en dos principales, entre las que se engloban los grupos mayoritarios que utilizan los audífonos: por una parte la discreción, para las personas que buscan los audífonos “invisibles” y pasan prácticamente desapercibidos, y por otro, la comodidad, para todos aquellos que necesitan un audífono que les haga la vida más fácil.

Son unas preferencias lógicas, puesto que se trata de un complemento que les acompañará de por vida, por lo que es fundamental que cada persona pueda encontrar su audífono ideal.

El primer grupo mencionado surge porque nos encontramos en una sociedad donde la apariencia y la estética es cada vez más importante; en la que la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) señala que más de un 30% de la población ha recibido alguno o varios tratamientos médico-estéticos y se espera que, de aquí a cinco años, se alcance el 50%.

En este sentido desde Oticon España Jose Luis Blanco, jefe de audiología, ha explicado que  “Desde Oticon siempre nos hemos adaptado y ofrecido soluciones a cualquier persona con pérdida auditiva; sabemos que el uso de audífonos ya no es exclusivo de personas mayores, por lo que cuando ocurre en jóvenes, necesitan encontrar una solución que no impida u obstaculice su vida normal, sus costumbres o sus relaciones; para ellos tenemos unos audífonos que se hacen a medida y que en muchas casos resultan prácticamente invisibles y audífonos con el auricular en el oído que son muy difíciles de ver en la práctica totalidad de los usuarios.”.

Respecto al segundo grupo citado, tenemos que tener en cuenta que la mayor parte de las personas que sufren pérdidas de audición son mayores de 65 años, porque aunque afecta a todos los grupos de edad, es cierto que incide especialmente sobre las personas de tercera edad, de hecho, se calcula que el 30% de las personas mayores de 65 años padecen algún trastorno auditivo. Es importante tenerlo en cuenta porque este grupo de pacientes buscan soluciones cómodas además de estéticas, necesitan audífonos que les resulten fáciles de utilizar y que les ofrezcan una sensación sonora agradable además de claridad del habla.

“Unos audífonos discretos, que ofrecen acceso constante al habla en  360º y que pueden conectarse con los teléfonos móviles, el televisor, etc. Esta opción no es solo atractiva por la comodidad al llevarlo, sino por la calidad de sonido que proporciona, que reduce el ruido de forma efectiva gracias a la cual se obtiene una experiencia de escucha más natural”, ha comentado Jose Luis.