EULEN Servicios Sociosanitarios, perteneciente al Grupo EULEN, con una experiencia de 30 años y recientemente certificada con el Sello de Excelencia EFQM 600+, ha celebrado recientemente en Valencia la II Jornada de Ética en Servicios Sociosanitarios.

El encuentro, organizado por el Grupo de Reflexión de Levante de la compañía, con el apoyo del Comité de Ética Asistencial de EULEN Servicios Sociosanitarios (CEAS), ha querido profundizar en los problemas éticos que se encuentran los profesionales que trabajan con colectivos vulnerables, como personas con enfermedad mental, personas con diversidad funcional, personas mayores, menores, mujer y familia, entre otros.

Bajo el lema “Acompañamiento a los equipos de intervención social”, la Jornada se inició con una presentación de Zulima Pérez -de la Dirección General de Coordinación de Diálogo Social de la Generalitat Valencia- y Lorena Guillem -Gerente de Levante de EULEN Sociosanitarios-. Ambas destacaron la importancia de valorar el compromiso de las empresas con temas bioéticos, de calidad y de responsabilidad social corporativa, restando relevancia a los temas de oferta económica que no aseguran unos cuidados excelentes.

En la primera mesa, participaron Juan José Soler -Vocal del Comité de Bioética del Hospital General Universitario Valencia-, José Ma del Toro -Presidente de Aerte-, José Luis García – Coordinador de las aulas de la experiencia de la UCH-CEU- y Salomé Martín -Presidenta del Comité de Ética de EULEN Sociosanitarios-, dialogando sobre varias cuestiones como los problemas éticos que se encuentran los profesionales en su día a día o las medidas que es necesario implementar para dar apoyo a estos equipos.

Tras dos horas de participación y debate, se dio paso a una conferencia magistral de Begoña Román -Doctora en Filosofía Universidad de Barcelona, Cátedra de Ética de la Universidad Ramón Lull y experta en ética en servicios sociales titulada “Ética en entornos de vulnerabilidad social”.

El cierre de la Jornada corrió a cargo de María José Perruca, coordinadora del Grupo de Reflexión Ética de Levante que terminó con una frase que resume toda la Jornada: “Que la presencia nunca sea un lujo”.