Con pocos recursos, la sanidad española continúa siendo un modelo a seguir en el resto del mundo. En 2019, España destinó 3.323 dólares anuales (3.014 euros) por habitante en términos de salud, muy por debajo de la media en el conjunto de países para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). No obstante, se mantiene como uno de los estados con mayor esperanza de vida.

 

España forma parte de un grupo de ocho países donde la inversión en salud es inferior a la media de la Ocde, pero la calidad de vida de sus habitantes supera los estándares registrados por los 36 estados que conforman este organismo. Se trata de Italia, Corea del Sur, Portugal, Eslovenia, Grecia, Israel y Nueva Zelanda. Según el informe Health at a Glance 2019, estos países destinaron menos de 3.994 dólares anuales (3.623 euros) por persona y sus habitantes mantienen una esperanza de vida superior a 80,7 años.

 

Dentro de esta bolsa, España es el país con la esperanza de vida más elevada, con 83,4 años. Le siguen Italia (83 años), Corea del Sur (82,7 años) e Israel (82,6 años). Por otra parte, España es el tercer país con una mayor esperanza de vida dentro la Ocde, sólo superado por territorios cuyo gasto por cápita es superior a la media de la organización. Se trata de Japón, con 84,2 años, y Suiza, con 83,6 años.

 

Asimismo, España se presenta como uno de los estados con una tasa de mortalidad más baja. En 2019, el país registró 146 muertes por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media de la Ocde (208 defunciones por cada 100.000 habitantes). Suiza e Israel encabezan este ránking, seguidos de Japón, Islandia e Italia.

 

Las cifras en España se producen, además, en un contexto en el que los recursos crecen a un ritmo poco acentuado. El gasto farmacéutico hospitalario se ha incrementado un 1,8% en España entre 2008 y 2018, mientras que el gasto en farmacias lo ha hecho en un 0,5%. En otros países como Israel o Corea del Sur, los crecimientos en ambas categorías han sido superiores al 4%.

 

Por otro lado, la ratio de doctores y enfermeros respecto a la población española también es inferior en comparación con el resto de países. En España, hay 3,9 doctores por cada 100.000 habitantes (la media de la Ocde es de 3,5) y existen 5,7 enfermeros por cada 100.000 residentes (en el resto de la Ocde la ratio es de 8,8).

 

A día de hoy, España destina el 8,9% de su producto interior bruto (PIB) a la sanidad, un porcentaje que, según los expertos, debería aumentar para asegurar la viabilidad del Sistema Nacional de Salud. La última figura que se manifestó en esta línea fue Ana Barceló, consejera de Sanidad de la Comunidad Valenciana. La parlamentaria señaló la semana pasada que la sanidad necesita “más recursos, más profesionales y una mayor capacidad asistencial para el futuro inmediato”.