La Residencia “Romareda” del IASS de Zaragoza celebra este año sus Bodas de Plata. Un aniversario muy especial que la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, ha querido compartir con empleados, residentes y familiares en un acto en el que se ha rendido homenaje a los trabajadores jubilados y a los que se encuentran en activo con más de 23 años de servicio, a quienes se les ha hecho entrega de un diploma y una placa.

Un centro residencial público de referencia en Aragón que cumple 25 años y que «da sentido a nuestro trabajo, que no es otro que el de garantizar el bienestar de las personas mayores y que estas puedan tener la mejor calidad de vida», ha destacado María Victoria Broto en su intervención.

También ha agradecido y puesto en valor el esfuerzo, dedicación y profesionalidad del personal, no sólo del que ha formado parte de la Residencia Romareda, sino del de todos los centros de Aragón. Un acto, ha señalado, que sirve además como reconocimiento a todo el sistema de Servicios Sociales y a la Ley de Dependencia, pero sobre todo sirve para agradecer la confianza depositada por los usuarios y familiares en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales. “Entre todos podemos conseguir una sociedad más solidaria y mejor”, ha dicho.

La consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales ha estado acompañada por el director gerente del IASS, Joaquín Santos; la directora provincial del IASS en Zaragoza, Noelia Carbó; la secretaria general de IASS, Arantzazu Millo; y la directora de la Residencia “Romareda”, Cristina Serrano.

25 años con vocación de servicio

La Residencia “Romareda” es un centro público de gestión pública, que atiende a personas dependientes. Dispone de un total de 216 plazas (104 habitaciones individuales y 56 habitaciones dobles), de las que cuatro son de estancia temporal. El Centro de Día cuenta con 30 plazas y con cuatro de estancia nocturna. La plantilla está formada por 201 trabajadores.

Desde mayo de 2019 se ha puesto en marcha el programa “Romareda te activa”, cofinanciado con Fondos Europeos, a través del cual los residentes tienen a su disposición actividades de tarde con una terapeuta ocupacional, musicoterapia y cada quince días sesión de terapia con animales.

Desde su puesta en marcha, en 1994, han pasado por el centro más de 2.100 usuarios.