La DM2 representa un importante problema de salud pública en la actualidad según los expertos de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología lo que se recuerda en el Día Mundial de la Diabetes que se celebra hoy.

Francesc Formiga, geriatra de la Unidad de Geriatría, del Servicio de medicina Interna del Hospital universitari de Bellvitge y Profesor asociado UB, especialista de la SEGG en este tema analiza la situación de esta enfermedad afirmando que la prevalencia de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) aumenta con la edad, realidad fruto de la conjunción de la epidemia de obesidad y malos hábitos alimentarios con la epidemia del envejecimiento asociada a la inversión de la pirámide poblacional.

En España, según los datos del estudio Di@bet.es, la prevalencia de diabetes en las personas mayores de 75 años es muy alta; del 30,7% en varones y del 33,4% en mujeres. Esta elevada prevalencia de DM2 en el anciano debe comportar el que sea básico que se conozcan las características clínicas y fisiopatológicas diferenciales de la DM2 en este grupo de edad avanzada.

“En los pacientes con DM2 y edad avanzada existen diferencias fisiopatológicas a tener en cuenta como una mayor contribución relativa de la glucemia postprandial respecto a la glucemia basal. Otras características diferenciales serían que la producción hepática de glucosa está menos alterada, que las glicemias en ayunas puedan ser casi normales, el existir una menor resistencia a la insulina, así como una menor secreción de insulina a la carga de glucosa.

Frecuentemente la DM2 en el anciano se caracteriza por tener un inicio insidioso y se suele diagnosticar gracias a un control analítico rutinario o durante un ingreso hospitalario por cualquier otro motivo principal. “

Aspectos básicos diferenciales a tener en cuenta son la elevada prevalencia asociada de comorbilidad y consecuente polifarmacia, la fragilidad y la sarcopenia que pueden presentarse antes de la frecuente presente discapacidad física junto con las crecientes problemáticas de la depresión y deterioro cognitivo tan relacionados recientemente con la DM2.

Así, el abordaje de la diabetes en el mundo real, es frecuentemente el de un paciente de mayor edad. La DM2, según este experto de la SEGG, representa un importante problema de salud pública y afecta a un grupo poblacional en que frecuentemente coexistirá fragilidad, comorbilidad e incluso discapacidad (física y/o cognitiva). Parece existir una asociación epidemiológica entre la presencia de diabetes y la existencia de deterioro cognitivo, y aunque es más evidente su existencia para demencia vascular también se ha descrito para enfermedad de Alzheimer.  Además, parece existir una asociación epidemiológica entre la DM y la demencia, entre la DM y la depresión y entre la depresión y la demencia. Tomadas estas asociaciones en su conjunto hacen que la presencia de las tres (triple “d”) no sea excepcional y marcan un peor pronóstico.

Como es habitual en Geriatría, para conseguir los mejores resultados de salud en este grupo poblacional se necesitará una asistencia integral y coordinada para prevenir y/o tratar de manera global a estos pacientes. Será imprescindible establecer unos objetivos de control y un plan terapéutico individualizado y consensuado con el paciente y/o sus cuidadores que incorpore el abordaje de todos estos aspectos. La información de los ensayos clínicos en DM2 frecuentemente no incluye a los pacientes de mayor edad y es esta una situación básica a mejorar.