Se estima que en España podría haber cerca de 6.000 pacientes con mieloma múltiple, una enfermedad que representa el 10% de todo el cáncer de la sangre y que afecta a personas mayores fundamentalmente. Además, cada año se diagnostican de 3 a 5 casos por cada 100.000 habitantes en nuestro país. El mieloma múltiple “se diagnostica a una mediana de edad de 69 años y en la franja de edad de entre 65 y 74 años, por lo que la mayoría de los pacientes no son candidatos a terapias intensivas, como el trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH) autólogo (autotrasplante), y hay que diseñar una estrategia de tratamiento adaptada e individualizada”, explica Raúl Córdoba Mascuñano, vicepresidente del Grupo Español de Hematogeriatría (GEHEG), de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), y co-coordinador de la reunión “Mieloma múltiple en el paciente de edad avanzada”, celebrada en el Colegio de Médicos de Madrid.

Por primera vez, el Grupo Español de Mieloma (GEM-PETHEMA), de la SEHH, ha utilizado la escala GAH de valoración geriátrica como criterio de elegibilidad para participar en uno de sus ensayos clínicos. “Esta herramienta nos ayudará a identificar a los pacientes con buen estado general que se pueden beneficiar de un tratamiento activo”, afirma Javier de la Rubia, miembro del GEM-PETHEMA y co-coordinador de la reunión. Uno de los objetivos de este encuentro es “difundir dicha escala y formar a hematólogos para que se entrenen en su uso y puedan aplicarla en sus pacientes con mieloma múltiple y elegir la mejor combinación de fármacos (de dos a tres en función de la mayor o menor fragilidad del paciente”, añade. “En este momento, la única estrategia de tratamiento que no ofrecemos a los pacientes mayores con mieloma múltiple es la intensificación con un TPH”.

Según Córdoba Mascuñano, las administraciones “deben ser conscientes del cambio en el modelo asistencial al que nos vamos a enfrentar en los próximos años”. Se estima que en 2040 España será el país con la mayor esperanza de vida del planeta y 1 de cada 3 españoles tendrá más de 65 años. “Si a esto le sumamos el hecho de que el envejecimiento es el mayor factor de riesgo para el desarrollo del cáncer, es muy probable que en un futuro no muy lejano se incremente considerablemente la prevalencia del cáncer hematológico en pacientes de edad avanzada”, destaca. La hematogeriatría “nos ayudará a identificar a los pacientes con buen estado general, que pueden beneficiarse de un tratamiento estándar, a los vulnerables, que se beneficiarán de un tratamiento adaptado, y a los de mal pronóstico, que recibirán un tratamiento sintomático”. Además, esto “nos ayudará a optimizar los recursos”.

Impacto de la fragilidad asociada al envejecimiento en pacientes mayores con mieloma

La conferencia magistral de la reunión ha corrido a cargo de Tanya Wildes, de la Washington University School of Medicine en San Luis (Misuri, Estados Unidos). Según la experta, “tenemos una buena base de conocimiento sobre el impacto de la fragilidad asociada al envejecimiento en adultos mayores con mieloma múltiple”. Ahora “debemos terminar de integrar este aspecto en la práctica clínica diaria y perfeccionar nuestros instrumentos de evaluación”. Además, “habría que examinar algunas áreas de evaluación geriátrica que han recibido poca atención en el ámbito del mieloma múltiple, como el deterioro cognitivo o la fragilidad social, y tenemos que terminar de integrar la valoración geriátrica en los ensayos clínicos”.