Más de 700 asturianos con diabetes mellitus tipo I portan en la actualidad un parche de monitorización continua de sus niveles de glucosa, que sustituye a las tiras reactivas de glucemia.

Asturias fue de las comunidades pioneras, junto al País Vasco, en identificar a las personas prioritarias para la implantación de esta tecnología con el consenso de los especialistas y de la asociación de pacientes. Desde hace un año, este sistema se financia a los menores de 14 años y durante este ejercicio también se ha comenzado a prestar a menores de 18, mujeres que quieran ser madres o estén embarazadas, y adultos que padecen hipoglucemias de repetición inadvertidas, discapacidades visuales o discapacidades funcionales graves.

El Principado está incluyendo de manera gradual esta prestación de la Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud, que a partir del 31 de diciembre de 2020 se extenderá a las personas con diabetes mellitus que precisen realizar al menos seis punciones digitales al día o precisen bomba de insulina.

En Asturias están diagnosticadas unas 75.000 personas, de las que 2.500 padecen una diabetes mellitus tipo I, es decir, que precisan inyectarse insulina a diario para vigilar su glucemia. El resto padece diabetes tipo II y puede controlar su enfermedad con dieta equilibrada, ejercicio o medicación oral. El 90% de este tipo de diabetes se puede prevenir con hábitos de vida saludable.

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que supone un deterioro de la calidad de vida, además de poder provocar muerte prematura. Esta diabetes es la primera causa de ceguera, puede causar deterioro de la función renal, amputaciones de miembros inferiores y dolencias cardiacas como  la cardiopatía isquémica o el ictus.