Las vacunas frente a la gripe representan la medida más efectiva, ya que no solo previenen la infección sino, que además, protegen de diversas complicaciones que pueden derivar en el ingreso hospitalario o el fallecimiento. Para ello, desde la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS) exponen que son necesarias campañas de vacunación potenciadas desde la atención primaria. 

Según los datos publicados por el Ministerio de Sanidad, durante la temporada de 2018/19 se estimaron casi 400.000 casos de gripe, con 35.000 hospitalizaciones, 2.500 ingresos en la UCI y 6.300 fallecimientos.  “Estas cifras avalan que la gripe está muy lejos de ser una infección banal, leve y sin trascendencia; más bien debe considerarse una infección que puede llegar a ser una enfermedad grave”, ha destacado el doctor Ramón Cisterna, presidente de la AMYS. De hecho, “la vacuna ha reducido en un 20% los casos leves de gripe, el 11% de hospitalizaciones, el 40% de admisiones en la UCI y el 38% de fallecimientos”. 

Estas son algunas de las conclusiones que se han puesto de manifiesto en la reunión anual de la AMYS, celebrada en la Real Academia Nacional de Medicina, donde los expertos en microbiología se han reunido para revisar y poner en marcha criterios que hagan que la infección sea reconocida de forma rápida, fiable y certera por parte del facultativo.

Durante el encuentro se han analizado las tendencias actuales de mejora en la efectividad y dependencia de la vacunación anual, así como sus perspectivas de futuro. En este sentido, los expertos señalan que se está trabajando en conseguir una vacuna universal que aumente la efectividad hacia el mayor número de tipos de virus gripales, espaciando el tiempo entre vacunas.

Asimismo, coinciden en que las mejoras añadidas recientemente potencian la respuesta en aquellas personas que presentan mayor riesgo de complicaciones. Aun así, señalan que para los grupos de población más vulnerables pronto estarán disponibles, en nuestro país, vacunas que contienen dosis elevadas de antígeno y vacunas recombinantes con mayor potencia antigénica.

Tecnología de vanguardia

En la parte más analítica, actualmente existen procesos diagnósticos muy avanzados que permiten obtener resultados detallados en menor tiempo de respuesta. Esta tecnología, basada en técnicas moleculares, es capaz de diferenciar si un cuadro respiratorio está producido por una bacteria o por un virus, y en ese caso si es de tipo gripal (A o B), pudiendo extender la valoración al subtipo de virus (H1, H3…).

“Teniendo en cuenta que los virus de la gripe representan una compleja y heterogénea composición de virus y huéspedes que hay que reconocer y diferenciar, debido a que su impacto sobre el ser humano va a ser distinto, estos procedimientos nos ayudan a mejorar la actuación y el pronóstico de la infección gripal, ya que podemos disponer de los resultados en 1 hora”, ha aclarado el presidente de la AMYS.