La idea de un profesor de educación especial de Madrid llega a cuatro continentes diferentes. Advirtiendo la frustración que el concepto de tiempo generaba en sus alumnos con autismo, este docente decidió inventar un temporizador visual, programable por sus propios alumnos, para gestionar y controlar el tiempo de las actividades en el aula.
Resetea es un reloj temporizador programable y automático, que muestra el tiempo de una secuencia de actividades, permitiendo visualizar al usuario cuánto tiempo queda para finalizar una tarea e iniciar la subsecuente.

Este reloj de secuencias temporales permite mostrar el tiempo de cualquier actividad que tenga un inicio y un final determinado de entre 1 y 60 minutos y encadenar hasta 12 actividades seguidas. A través de pictogramas o fotografíascolocados sobre la pantalla luminosa el usuario sabe qué tarea debe realizar y de cuánto tiempo dispone aún para terminarla gracias a los leds luminosos que van indicando el curso de cada actividad.

Diseñado por el profesor Andrés Collazos, docente de educación especial, y desarrollado conjuntamente con BJ Adaptaciones, fabricantes y distribuidores de tecnología de apoyo, Resetea está especialmente enfocado a personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA), discapacidad intelectual, daño cerebral, demencia y edad temprana. Su principal objetivo dentro de escuelas, residencias o familias es el de promover la autonomía y reducir el estrés generado por la falta de comprensión del concepto de tiempo que este colectivo.

Según demuestran varios estudios internacionales publicados en las revistas PubMed y Science Direct, el sentido del tiempo y su gestión, así como el orden secuencial de los eventos, se percibe de forma distinta en las personas con autismo. Intentar medir cuánto tiempo ha pasado desde un hecho a otro parece ser un obstáculo para las personas con TEA, factor relacionado con la propia planificación y las funciones ejecutivas.

La propuesta de este dispositivo se basa en ofrecer una herramienta que ayude a sus usuarios a comprender mejor el sentido del tiempo, a través de una representación visual y lineal del mismo, además de ofrecerles apoyo para organizarse mejor, y anticiparse a su vez sobre lo que va a pasar a continuación, reduciendo la sensación de ansiedad o estrés y evitando la frustraciónque les genera el ‘no saber’ qué va a suceder o cuándo.

Según explica su creador Andrés Collazos, “Durante estos 20 años trabajando con niños con TEA he podido detectar la gran necesidad de tener un dispositivo físico que ayude a los niños a medir el tiempo de las actividades pudiendo además gestionarlo por sí solos; y me satisface comprobar cómo Resetea disminuye conductas disruptivas y promueve la interacción y la participación de mis estudiantes cada día.”

Con este dispositivo Andrés pretende impulsar la autonomía de las personas con dificultades cognitivas, promoviendo la inclusión y participación de todos ya que son los propios usuarios los que van siguiendo el transcurso del tiempo de cada actividad.