ENOC Corporación Geriátrica colabora con ASA Animalista y Protectora San Bernardo  e implanta en sus residencias de Toledo y Carrión de Calatrava el proyecto “Perro Residencial” donde un can pasará a vivir con todos los residentes.   

Con su eslogan “Él es uno más”, ENOC Corporación Geriátrica comienza este mes de noviembre con su nuevo proyecto “Perro Residencial” donde Malvina y Alice pasan a formar parte de los centros residenciales que conforman este grupo convirtiéndose en protagonistas del Horizonte 2020 donde ENOC marca sus objetivos anuales. 

Malvina y Alice. Ellas son los dos canes que han pasado a formar parte de la pequeña gran familia que forma el Grupo de Residencias ENOC. Nuestros mayores convivirán durante 24 horas, 7 días a la semana todos los días del año combinando trabajo, responsabilidad y respeto. El programa de este proyecto se centra en la convivencia del humano con el perro beneficiándose del amor y cariño que aporta una mascota en el hogar y las terapias implícitas que se obtienen con la combinación de ambos.  La organización entre residentes y personal humano de la empresa es vital para el bienestar y la vida del can dentro del centro. De tal forma, que un organigrama colgado en el tablón de la Residencia será el encargado de informar a los residentes de quién debe pasear a Alice o Malvi, quién debe supervisar que se le pone de comer, quién debe encargarse de llevarlo a la peluquería, veterinario… entre otras. 

Desde ENOC se intenta demostrar la vinculación emocional que se crea entre animal y residente y como les  transforma el día a día recreando la sensación de sentirse mucho más útiles responsabilizándose del bienestar de un animal,  devolviéndoles la confianza en sí mismos gracias al cariño de su mascota, e incluso llegando a sentirse más seguros gracias a la existencia de estos en casa.  Además, los perros son animales que han demostrado a  lo largo de la historia ser el mejor amigo del hombre y ENOC ha querido, con la incorporación de Alice y Malvina en sus residencias de la tercera edad,  demostrar todo lo positivo que puede aportar un can cerca de las personas y sobre todo, cerca de las personas mayores. Por otro lado,  ENOC ha incentivado la ilusión y motivación del trabajador con la creación de ese vínculo también emocional entre ellos. De tal forma, que los propios trabajadores además de ir a desempeñar sus funciones en su puesto de trabajo están pendientes del bienestar del perro y de su seguridad y calidad de vida en todo momento. 

Este proyecto se hace realidad de la mano de ASA Animalista de Ciudad Real y la protectora San Bernardo de Toledo. ASA Animalista es una pequeña Asociación compuesta por cuatro amigas y que nace  por la necesidad de ayudar a los animales en situaciones duras y extremas. La presidenta de esta Asociación, Caridad , recalca que la Asociación se mantiene gracias a todos los colaboradores que ayudan diariamente a hacer realidad eventos para recaudar dinero, acompañamientos a veterinarios y situaciones varias, ya que no gozan de ningún tipo de subvención ni refugio para tener los  animales por lo que solo se nutren de estos colaboradores que los tienen en acogida y  las residencias de animales donde los alojan mientras encuentran familias, las cuales generan un gasto añadido. 

ASA Animalista y la protectora San Bernardo apoyan la decisión de ENOC Corporación Geriátrica de acercar  los animales a nuestros mayores convirtiéndose no solo en un proyecto original y precioso sino en plataforma directa para encontrar familias a los animales que los centros se quedan en acogida. 

La Dirección de ambos centros aseguran que el Perro Residencial es el proyecto más bonito que ha realizado hasta ahora ENOC Corporación Geriátrica apuntando en tres direcciones a la vez.  En un sentido, hacia el bienestar de nuestros mayores, en otro hacia la mejora del empleado en su puesto de trabajo y en otra hacia el bienestar de los canes haciendo de soporte a protectoras y asociaciones animalistas.