La resistencia bacteriana podría adelantar al cáncer como la causa más probable de muerte para el año 2050 con la aparición de gérmenes resistentes a diversas patologías como la neumonía o la infección urinaria. De hecho, en los últimos años, las infecciones por bacterias multirresistentes han aumentado en todo el mundo. El aumento de este tipo de infecciones tanto en España como en el resto del mundo se debe a diversos factores, entre ellos un uso incorrecto de los antibióticos.

 

En este sentido, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) organiza una mesa redonda de “Gérmenes Multirresistentes” en su 40º Congreso para analizar las medidas utilizadas que ayudan a prevenir la aparición o la diseminación de microorganismos multirresistentes.

 

Entre los presentes, la Dra. María Rosa Coll, coordinadora del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitari Sagrat Cor (Quironsalud) Barcelona, subraya los aspectos primordiales para la prevención de infecciones bacterianas. “Hay que estar muy atentos a las medidas de protección para el paciente, como es la higiene de manos frecuente y el uso de bata, guantes y mascarilla cuando está indicado, y que estamos obligados a cumplirlo rigurosamente. Además, hay que optimizar la indicación y duración de los tratamientos antibióticos e investigar para conseguir nuevos fármacos con mayor eficacia y menor toxicidad”, destaca.

 

En España hay un elevado consumo de antibióticos y los motivos que explican la aparición de gérmenes multirresistentes suelen ir asociados a un mal uso de los antibióticos por la prescripción inadecuada del tratamiento tanto en humanos como en animales. En cuanto a la aparición de resistencias también influye la duración del tratamiento y la forma de administración del propio antibiótico.

 

Además, ante las últimas estimaciones del momento, según la coordinadora del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitari Sagrat Cor, “el paciente cuenta con menos opciones de tratamiento con antibióticos, lo que dificulta e incluso en algunas ocasiones imposibilita la curación de algunas infecciones, llegando a cronificarse”, manifiesta. En consecuencia, se produce un aumento de la mortalidad asociada a las infecciones por este tipo de gérmenes.

 

Para tratar la resistencia bacteriana cualquier profesional tiene la posibilidad de colaborar en la prevención de las infecciones. Por ello, la Dra. Coll concluye que la medida más importante y simple es el lavado de manos, “debe ser frecuente, siempre antes y después de contactar con el paciente, aunque también las medidas de aislamiento específicas para determinados gérmenes multirresistentes son también esenciales para evitar la trasmisión cruzada de las infecciones”, concluye.

 

Para el Dr Francesc Marco, del Servicio de Microbiología del Hospital Clínic de Barcelona, el grado de implementación de estas medidas varía, “depende de cada hospital, de la disponibilidad de personal sanitario o de la infraestructura de cada hospital”. Según su criterio, “cada centro intenta aplicar las medidas preventivas más óptimas como el aislamiento de los pacientes infectados o colonizados, la búsqueda activa y diaria de estos microorganismos, la limpieza de habitaciones, las medidas de higiene entre el personal sanitario y el uso de antibióticos de forma selectiva y precisa”, recalca.

 

El Dr. Marco recuerda la importancia de prescribir los antibióticos más adecuados así como intentar realizar una detección precoz de los microorganismos resistentes con la finalidad de identificar lo más pronto posible si el paciente está colonizado o infectado. Es aconsejable efectuar cultivos de cribado como los frotis rectales en determinados pacientes, por ejemplo los que ingresan en una UCI, los procedentes de una residencia  o de otros hospitales e implantar metodologías de diagnóstico rápido por parte del laboratorio de Microbiología que permitan saber lo más pronto posible el tipo de resistencia a los antibióticos que tienen los microorganismos”.

 

Desde la SEMI destaca la necesidad de implementar más medidas para combatir a las superbacterias y atajar de la mayor manera posible la resistencia bacteriana que en este último año se ha cobrado la vida de 3.000 víctimas en España.