Con más 16 años de trayectoria profesional en el sector sociosanitario y actual gerente de Adiper y Saluus, Ángel Barrera es el presidente del Comité Organizador del I Congreso Economía Plateada, que tendrá lugar el 17 y 18 de marzo de 2020 en Mérida. Desde su amplia experiencia, que abarca todas las fases del envejecimiento, considera necesario que la empresa entienda las oportunidades que brinda el cambio social que supone el envejecimiento de la población. Por ello, ha decidido embarcarse en la aventura de organizar este encuentro que pretende contribuir a formar e informar a empresas, profesionales y Administración Pública implicados en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.

 

 

Extremadura es el escenario elegido para este I Congreso de Economía Plateada, siendo esta comunidad autónoma una de las más envejecidas de España. ¿Tiene especial significado llevar a cabo este congreso en Mérida?

Traer a Extremadura este congreso tiene mucho sentido, porque nuestra región tiene unos altos índices de envejecimiento. Asimismo, la despoblación de Europa supone un cambio que tenemos que analizar. Los movimientos de personas hacia las grandes ciudades, hacen que el colectivo sénior tenga que estructurar su vida: las personas mayores se encuentran en el entorno rural con cada vez menos vecinos. Pero también es necesario analizar la parte contraria, la persona mayor que vive en soledad en grandes ciudades.

 

¿Por qué es necesario poner sobre la mesa el tema de la Economía Plateada?

Porque las personas mayores son el único sector de la población que crecerá en las próximas décadas. Nuevas personas mayores y con nuevas necesidades, demandan servicios y productos especializados; pero, muchos de ellos, aún hoy no saben que los van a necesitar. Hemos vivido revoluciones tecnológicas, industriales y de comunicación. Ahora está llegando el cambio demográfico, que va a traer consigo nuevos cambios sociales, económicos y estructurales. Por eso, tenemos que analizar todas las necesidades que vendrán para prepararnos cuanto antes y que la persona mayor siga cumpliendo años disfrutando de una calidad de vida plena, integrando todas las vertientes que contemplan los pilares del envejecimiento activo y saludable.

 

¿Cuál es el objetivo principal de este Congreso?

Sensibilización, formación y conocimiento hacia las organizaciones que interactúan cada día con las personas mayores. La Administración Pública ha comenzado a dar pasos, centrando la acción en la ciudad amigable. Ahora toca que, de forma inmediata, extrapolemos ese concepto a todas las organizaciones y empresas, grandes y pequeñas, que cada día ofrecen productos o servicios a las personas mayores. De este congreso, deben salir innovación, adaptación y mejoras en la prestación de los servicios y los productos que utilizarán las personas mayores. Solo así, trabajaremos todos de forma holística en mejorar su calidad de vida, dando pasos firmes hacia un envejecimiento activo y saludable.

 

¿Qué necesidades urgentes cree que no están siendo satisfechas en las personas mayores en relación a este nuevo paradigma?

A menudo nos encontramos con servicios que deben mejorar y no solo en cuanto a  accesibilidad. Debemos avanzar en mejorar los entornos, diseñar productos que sean accesibles y adaptables. También tenemos que promover las relaciones intergeneracionales, ya que ofrecen un intercambio de valores y de conocimiento enorme en todos los sentidos. La Administración Pública, los medios de transportes, la banca y los seguros, el sector inmobiliario y el comercio son algunos sectores que requieren mejoras urgentes.

 

¿Cree que la sociedad ignora que asistimos a un reto demográfico que cambia las reglas del juego?

Aunque no lo ignora, aún no se lo ha tomado en serio. Piensa que son proyecciones de futuro, cuando en realidad ya se trata del presente. Hay una falta grande de formación y sensibilización hacia el colectivo sénior, que también debemos trabajar en el congreso.

 

El Congreso se estructura en tres grandes bloques temáticos: envejecimiento activo y saludable, dependencia y cuidados al final de la vida. ¿Por qué esta división? ¿Qué destacaría de cada uno de ellos?

Existe la tendencia a pensar en personas mayores y asociarlas con dependencia física y/o cognitiva, y eso es erróneo. Las personas mayores son un colectivo heterogéneo y, por tanto, las empresas deben ofrecer servicios especializados de todo tipo para promover un envejecimiento activo y saludable. Por otra parte, tanto la atención a la dependencia como los cuidados al final de la vida necesitan mejorar sus procesos, mediante la implantación de metodologías de calidad y modelos de atención centrada en la persona.

 

¿Qué podemos esperar de esta primera cita con la Economía Plateada?

Ilusión, conocimiento, expectativas y ganas de comenzar a dar pasos serios. Además de poder contactar con un panel de interés y muchos profesionales expertos en la materia.