¿Quién dijo que el amor entiende de edades? Volver a enamorarse después de los sesenta es una experiencia excepcional y recomendable. Son muchas las circunstancias que pueden llevar a buscar de nuevo pareja, lo importante es planteárselo como algo natural, para así, poder estar mas receptivos.

Hoy en día están normalizadas todo tipo de relaciones, prevaleciendo las necesidades y gustos personales por encima de lo que antes se definía como “lo normal”. Ya sea por divorcio, viudedad o soltería, estar solos no nos gusta, es por eso, que cada día más personas mayores buscan compartir su vida para sentirse acompañados, queridos y apoyados.

El amor 3.0 en la tercera edad ¿es posible?

Existe una nueva forma de entender el amor, el amor virtual. La tecnología cambió la forma en la cual nos relacionamos, las conversaciones se transformaron en chats, las cartas en e-mails y el interés en like. Se estima que aproximadamente el 5% de los mayores de sesenta y cinco años tiene una relación virtual. Según Doro, empresa especializada en tecnología senior, el amor “maduro” irá a más, pues ya el 43% de las personas de más de 60 años han dado el salto al smartphone y tienen ganas de probar cosas nuevas, de ilusionarse.

Las nuevas tecnologías tienen muchas virtudes, en especial para conectar a las personas. Un mensaje de tu hijo a media mañana o una videollamada de tu pareja por la noche son una buena manera de tener contacto diario, aunque vivan en otra ciudad, en otro país o incluso aunque solo los hayamos visto a través de la pantalla. Así, mantenerse conectado con ellos ayuda a pesar de que estén lejos.  Además, saber utilizar la tecnología y aprender a moverse con comodidad en el ciberespacio facilita mantener por más tiempo la autonomía personal y social.

El amor senior es como los demás, una persona mayor, da igual lo mayor que sea o lo que se considere, tiene las mismas oportunidades y deseos que alguien joven, lo único que les diferencia es que acumulan más experiencias en la vida.

Hay que celebrar que los tiempos han cambiado y, obviamente, también el amor. Vivimos el mejor momento en este sentido, en el que todo vale siempre y cuando uno sea feliz. Todo es respetable, abramos la mente para recibir y convivir con el amor senior.