Las aseguradoras gestionaban 240.955 millones de euros de sus clientes a cierre de 2019. Es decir, un 4,95% más que un año atrás. De esa cantidad, 194.786 millones corresponden a productos de seguro, un 3,35% más. Los restantes 46.169 millones constituyen el patrimonio de los planes de pensiones cuya gestión ha sido encomendada a entidades del sector. Este último importe es un 12,10% superior al anotado el ejercicio anterior por estas mismas fechas.

Destaca la pujanza de seguros individuales de ahorro a largo plazo (SIALP). Estas pólizas, popularmente conocidas como Planes de Ahorro 5, movían 4.321 millones al acabar el año 2019 y crecen un 14,94% con carácter interanual. La evolución de los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) también es llamativa. Estos seguros alcanzan a cierre del ejercicio los 14.457 millones y registran un crecimiento del 6,94%.

Las rentas vitalicias y temporales constituyen el producto más relevante en términos de volumen de ahorro gestionado. Acumulan unas provisiones técnicas de 89.989 millones de euros, un 2,42% más que un año atrás. A esto se suma la transformación de patrimonio en rentas vitalicias que, tras repuntar un 13,97% entre un año y otro, alcanza los 2.594 millones de euros.

Los productos unit-linked mueven, por su parte, 14.276 millones de euros, tras crecer un 16,66%. Entre tanto, los capitales diferidos anotan un alza del 0,62% y acumulan 50.326 millones de euros. Los planes de previsión asegurados (PPA), mientras tanto, descendieron un 1,19% el volumen de ahorro acumulado, hasta los 12.343 millones.