La Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) celebra la decisión del Ministerio de Sanidad de financiar los fármacos, desde el pasado 1 de enero, para dejar de fumar. No obstante, sería muy importante que la capacidad de prescripción de estos tratamientos financiados se ampliara también a los especialistas en psiquiatría y adicciones, ya que permitiría cubrir a un sector de fumadores especialmente vulnerables como es el de las personas que sufren otra enfermedad mental. Actualmente, sólo los médicos de atención primaria y neumología pueden recetar estos medicamentos a nivel de toda España con financiación pública, pudiendo solamente hacerlo los médicos de adicciones y psiquiatras en unas pocas Comunidades Autónomas.

Según la SEPD, la adicción al tabaco es uno de los principales factores de muerte prematura entre las personas con trastornos mentales. Además, los estudios realizados en pacientes con trastorno mental, tanto ingresados como en régimen ambulatorio, revelan que el interés que tienen por dejar de fumar es similar al de la población general, pero que las dificultades que les impiden alcanzar su objetivo son mucho mayores.

Tal y como explican los especialistas, el tabaco vehiculiza la nicotina, cuyo efecto en el cerebro humano está ejercido por el sistema colinérgico y nicotínico. Este sistema de señalización del cerebro está implicado en el funcionamiento psíquico y es disfuncional en las personas con trastornos mentales. Todo ello explica la incidencia más elevada de la adicción al tabaco en personas con otro trastorno mental, situación clínica que se denomina Patología Dual.

Las últimas encuestas realizadas en España revelan que el consumo de tabaco presenta una prevalencia del 34% de consumo diario en población de 15-64 años. En nuestro país, el consumo de tabaco ha descendido notablemente entre 1993 y 2017, sin embargo, en los últimos tres años se ha registrado una disminución más lenta —0,9 puntos—, situándose la tasa de españoles que han consumido tabaco en los últimos 12 meses en el 46% de los hombres y el 35,8% en mujeres.

Las personas con Trastornos Mentales presentan una prevalencia de consumo mucho mayor y esta aumenta según la intensidad y gravedad del trastorno psiquiátrico. Para esta población vulnerable, abandonar o disminuir el consumo de tabaco es mucho más difícil y complejo.

Los expertos de la SEPD consideran que el abordaje psiquiátrico conjuntamente con los tratamientos farmacológicos anti-tabaco, deben formar parte del abordaje multimodal e integral de estos pacientes con patología dual y, para ello, es fundamental que sus terapeutas, psiquiatras y médicos de la red de adicciones que conocen su historial clínico, tengan la capacidad de poder prescribirles también estos fármacos para tratar su adicción al tabaco.