“Lo que no se conoce, no se combate. Y la meningitis es algo que hay que combatir”. Irene López, delegada de la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) en Málaga y afectada por la enfermedad hace siete años, ha explicado así los motivos que le han llevado a participar en la exposición “Las caras de la meningitis”, que se acaba de inaugurar en el Colegio de Médicos de Málaga. Se trata de una muestra itinerante, con el objetivo de acercar a la población los testimonios de 10 personas, afectadas de una u otra manera por la enfermedad, que llega ahora a la ciudad andaluza antes de continuar su recorrido por una docena de ciudades de toda España en los próximos meses.

A López, una joven nacida en Badajoz y residente en Málaga, la meningitis le sorprendió en 2012, cuando ella tenía 29 años. Todo comenzó con lo que parecía “un proceso gripal”, pero evolucionó muy rápido. Al verla empeorar rápidamente, una amiga llamó a urgencias y fue ingresada en el Hospital Costa del Sol. Cuando llegaron sus familiares, el hospital les comunicó el diagnóstico, meningitis, y “que no sabían si conseguiría superarlo”. Cuatro días después “salí del coma con grandes secuelas: pérdida de memoria, parálisis bilateral facial y, lo más importante, una lesión medular dorsal/lumbar incompleta”, recuerda López. Después de varias estancias en distintos hospitales, incluido el Hospital de Parapléjicos de Toledo donde estuvo ingresada ocho meses, “llegó el momento de volver a casa y enfrentarme a la realidad de mi nueva situación. Volvía en silla de ruedas”, cuenta.

Después de este episodio, “muy duro para mí y mis familiares”, y de “meses de aprendizaje en todos los sentidos”, la joven decidió formar parte de la AEM y “colaborar en todo lo que estuviera en mis manos para que no hubiera más afectados. Y para ello estamos trabajando”, ha explicado. Con este objetivo, “luchamos firmemente para conseguir que las vacunas contra la meningitis estén introducidas en el calendario vacunal de forma gratuita en España”.

El Dr. Pedro Navarro, presidente de la Fundación del Colegio de Médicos de Málaga, que ha participado en el acto de inauguración, también ha puesto en valor el papel de las vacunas en la prevención de enfermedades infecciosas como la meningitis. Tal y como ha recordado, entre octubre de 2018 y octubre de 2019 se registraron en España 386 casos de la enfermedad. “Es una enfermedad con una mortalidad muy alta, superior al 10%”, señala. Pero quizá lo más desconocido son las secuelas que puede dejar: entre el 10 y el 30% de los afectados sufren secuelas, “que pueden ser muy graves, como sordera, ceguera, retraso psicomotor, amputaciones… Son situaciones que se pueden evitar con un buen calendario vacunal”, explica el Dr. Navarro. “Por alto que sea el coste, la pérdida de una vida humana tiene un coste que no se puede cuantificar. Pero, además, si hablamos de secuelas, cualquier campaña de vacunación sale más barata que las secuelas de una enfermedad como la meningitis”, ha asegurado.

De otra parte, el especialista en evaluación económica sanitaria y director de la Cátedra de Economía de la Salud y Uso Racional del Medicamento de la Universidad de Málaga, Prof. Antonio J. García, ha analizado los costes de la enfermedad para las arcas públicas. Tal y como ha señalado, “la atención en sus fases agudas y el seguimiento de los pacientes ocasiona un importante consumo de recursos sanitarios, si bien el coste socioeconómico total, a lo largo de toda la vida del paciente, aún no ha sido cuantificado en nuestro país”.

Como aproximación, el Prof. García ha recordado un trabajo publicado en 2015, que contabilizó el coste de la atención a un total de 253 casos de enfermedad meningocócica invasiva. La estancia media en el hospital fue de 12 días por caso, con un coste medio asociado de 8.389 euros. Por tanto, sólo la atención a los eventos agudos “supuso un coste directo total de unos 2,1 millones de euros en el año 2015”. Para el Prof. García, “sería deseable la realización de estudios específicos que permitan cuantificar la carga de la enfermedad meningocócica, no sólo desde una óptica económica, sino también desde una perspectiva social, y así permitir a las autoridades sanitarias tener una herramienta para la toma de decisiones informadas”.

Los tres participantes han estado de acuerdo en la importancia de dar nuevos pasos en el camino para erradicar la enfermedad, un objetivo que la Organización Mundial de la Salud se ha fijado para 2030 y en el que colabora en España la AEM. Irene López ha concluido su intervención con un deseo: “A mí la meningitis me enseñó una gran lección, y es que no sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es tu única opción. Así que, aprovechemos esa fortaleza para luchar por nuestros sueños, en este caso, que la meningitis se convierta en una enfermedad del pasado”.