«Les comunicamos que a consecuencia del virus que está afectando a toda la población, hay desalmados sin escrúpulos que están acudiendo a domicilios haciéndose pasar por personal sanitario, diciendo que les envían para hacer pruebas del coronavirus y que incluso van a desinfectar su casa». Es el comienzo de la circular difundida estos días en numerosos enclaves de la capital, a fin de prevenir el último truco empleado por los ladrones  para engañar a personas de avanzada edad y sustraer sus objetos de valor. 

La nueva estrategia de los amigos de lo ajeno es la misma que la empleada en los timos de teleasistencia o los falsos revisores del gas, la luz o el agua: seleccionar un objetivo vulnerable, presentarse en su domicilio y tratar de acceder haciéndose pasar por trabajadores de la compañía encargada de prestar el servicio. Un ejercicio fraudulento de persuasión, solo que ahora adaptado a la crisis del coronavirus. La carta, distribuida entre las comunidades y asociaciones de vecinos, además de en las redes sociales, advierte de la argucia de manera elocuente: «Es una estafa, son ladrones que aprovechándose de la situación, con este engaño y mentiras, están entrando en algunas casas, robando y desvalijando a los que habitan en ellas».

Una de las circulares difundidas
Una de las circulares difundidas

Pese a que el aviso ha llegado a diferentes municipios, los únicos casos de los que se tiene constancia hasta la fecha han tenido lugar en la ciudad de Madrid. La zona sureste, con Puente y Villa de Vallecas a la cabeza; y algunos barrios del sur se han visto afectados por esta modalidad delictiva, planificada por sus autores hasta el extremo, en la que emplean uniformes «reglamentarios» y acreditaciones simuladas del Ministerio de Sanidad u otros organismos competentes en la materia. De hecho, desde Cruz Roja, han lanzado una advertencia para evitar caer en la trampa. «No, no estamos llamando a las puertas de las casas para hacer las pruebas del #coronavirus», publicaron en Twitter.

Los asaltantes suelen actuar en pareja de tal forma que uno distrae al morador y el otro aprovecha para irrumpir en el resto de las estancias en busca de joyas y dinero. En ocasiones llegan a pedir dinero por los supuestos análisis realizados. Cabe recordar que los profesionales nunca acuden a una vivienda sin cita previa, concertada después de que las autoridades sanitarias valoren el riesgo del potencial afectado y determinen la necesidad de llevar a cabo dicha actuación. Por ello, la Policía recomienda extremar la precauciones y desconfiar de situaciones anómalas, siendo preferible, en caso de duda, no abrir la puerta y llamar al centro para confirmar tal extremo.

Pillaje en los controles

Además, se ha registrado algún caso de conductores que, al ser parados por la Policía Municipal para que les hagan la prueba de alcoholemia, han argumentado que están en cuarentena porque compañeros de trabajo han dado positivo en coronavirus. Pese a tratarse de una treta para no dar positivo, esto ha supuesto que los agentes y los conductores en cuestión hayan tenido que ser trasladados a clínicas privadas para su observación. Y que se analizara el etilómetro, por si había rastros del virus, con el consiguiente gasto económico y de recursos humanos para las arcas municipales.