Caser continúa creciendo en el sector de la tercera edad. La división residencial de la aseguradora cerró el ejercicio 2019 con una facturación de 85 millones de euros, frente a los 72,7 millones de 2018, según ha informado este jueves la compañía a través de un comunicado.

Asimismo, Caser Residencial ya cuenta con veinte centros de la tercera edad tras la adquisición, a finales del año pasado, de una residencia en Bilbao. El beneficio antes de impuestos de esta rama de actividad se situó en once millones de euros.

Por otro lado, la actividad de provisión sanitaria, a través de Hospitales Parque, logró un crecimiento superior al 70%, facturando 47 millones de euros y un beneficio antes de impuestos de 1,8 millones de euros, informa la compañía.

Los ingresos globales de la aseguradora se situaron en 1.994 millones de euros, un 9% más que en 2018. “El grupo alcanzó esta cifra gracias al buen comportamiento del negocio de seguros y a la cada vez mayor aportación de la facturación de sus participadas, empresas que operan en mercados que comparten sinergias con el asegurador y que cada ejercicio adquieren mayor relevancia en la cuenta de resultados”, justifican desde Caser.

El beneficio antes de impuestos de la compañía ascendió a 96,3 millones de euros, lo que supone un decrecimiento del 15%, debido a menores resultados extraordinarios que los obtenidos en 2018 como consecuencia de la cancelación del acuerdo de distribución en No Vida con BMN y las plusvalías por la venta de las acciones de Bankia. El beneficio neto fue de 72,1 millones de euros.