Castilla-La Mancha suma 567 casos confirmados de coronavirus (COVID-19) en todas sus provincias, por ello, siguiendo las recomendaciones marcadas por el Consejo General de Colegios Fisioterapeutas de España (CGCFE), la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) y la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Fisioterapia (CNNDFF), el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla – La Mancha (COFICAM), quiere poner en conocimiento de la población castellano manchega que los tratamientos fisioterápicos se dispensarán con plenas garantías de seguridad y atendiendo a la necesidad primaria de revertir la curva de contagio, la prioridad en estos momentos.

Debido a la rapidez en la evolución de los hechos, a escala nacional e internacional, es necesario adoptar medidas inmediatas y eficaces para hacer frente a esta coyuntura.  Sin embargo, el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 no dicta indicaciones específicas para el colectivo de profesionales fisioterapeutas. 

Del Real Decreto se interpreta la conveniencia de continuar desarrollando con normalidad la actividad asistencial en los centros, no atendiendo a diferenciar la naturaleza de los mismos, ámbito público o privado, y lo que resulta más preocupante, sin efectuar un análisis de los riesgos existentes durante la prestación de los servicios. “Ante esta situación de incertidumbre respecto a la profesión de Fisioterapia en estado de alarma desde el CGCFE se ha trasladado al Ministerio de Sanidad la consulta urgente sobre los criterios de apertura o no de establecimientos sanitarios de nuestros profesionales”, afirma Natalio Martínez, presidente de COFICAM.

Desde el SESCAM han suspendido toda la actividad que desarrollan las Unidades de Apoyo de Atención Primaria (Unidades de Salud Bucodental, fisioterapia, matronas y trabajadores sociales).

Por su parte, COFICAM recomienda la suspensión cautelar inmediata de todos los actos fisioterápicos programados en cualquier ámbito asistencial, en tanto el Ministerio de Sanidad efectúe respuesta expresa a la consulta efectuada por el CGCFE, los Colegios Profesionales no son competentes para determinar el cierre de los establecimientos y ya que en la mayoría de las modalidades de tratamiento no es posible mantener la distancia de seguridad establecida en las recomendaciones, y la situación de incertidumbre en la que se encuentran los profesionales al no tener acceso adecuado a los equipos de protección individual necesarios para garantizar la seguridad de los pacientes y de los trabajadores, por lo que resulta prioritario minimizar el riesgo de contagio y la propagación, sin demora, para prevenir y contener el virus y mitigar el impacto sanitario, social y económico.

Se reclama a la administración la adopción de medidas específicas para el colectivo profesional de fisioterapeutas. Políticas de índole fiscal y laboral, que permitan mitigar en la medida de lo posible las graves repercusiones que esta decisión extrema, desencadenará en nuestro ámbito profesional y personal.

Por último, “desde COFICAM estamos a disposición de nuestros colegiados para que, durante los próximos días, puedan acceder a servicios de asesoría laboral y jurídica que permita orientar a los profesionales en la complejidad de las decisiones que debe asumirse derivadas de esta crisis. Al mismo tiempo nos ponemos a disposición de las Administraciones estatales y autonómicas en orden a canalizar adecuadamente la situación”, concluye Martínez.

El objetivo de todo ello es garantizar la disponibilidad de este colectivo en sus servicios asistenciales habituales y evitar que puedan actuar como transmisores de la enfermedad a los grupos de población más vulnerables con los que tratan en su práctica profesional.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha habilitado una línea telefónica gratuita 900 122 112 para ofrecer a la ciudadanía información veraz y recomendaciones de prevención frente al coronavirus con objeto de disipar dudas y bulos.