La Ministra ha demostrado un profundo desconocimiento de los protocolos que se siguen en las Residencias de Mayores en los casos de fallecimiento y una gran irresponsabilidad creando alarmas innecesarias.

Madrid 24 de Marzo.- Las declaraciones de la Ministra Robles contra algunas Residencias de Mayores, por haber encontrado las Fuerzas de Seguridad personas fallecidas en las habitaciones de los centros como si se tratara de una grave negligencia que hay que perseguir, demuestra no sólo desconocimiento sino una grave irresponsabilidad al transmitir una imagen alarmista creando desconfianza hacia un sector que en este momento está cuidando a más de trescientas cincuenta mil personas mayores.

La Ministra debe saber que cuando una persona fallece en una Residencia, debe permanecer en el Centro bien en un espacio reservado para ello ó bien en su habitación hasta que los servicios funerarios vienen a por el cadáver. Exactamente igual que como sucede en un domicilio particular. Por cierto, no olvidemos que una Residencia no deja de ser el domicilio del mayor. Pensemos en una persona que ha fallecido en su domicilio, y se encuentra en su cama, hasta que vengan los servicios funerarios que han llamado sus familiares. En ese momento, entran en el domicilio las fuerzas de seguridad y acusan a esa familia de convivir con un cadáver…. Eso es precisamente lo que parece que ha sucedido en esa Residencia. Si los servicios funerarios por estar colapsados tardan más de dos días en llegar no se puede acusar de negligencia a ese centro.

Seamos serios por favor. Si las propias autoridades están habilitando grandes espacios para llevar a las personas fallecidas, si los servicios funerarios se encuentran colapsados no podemos acusar de negligencia a un centro de mayores, el eslabón más débil de la cadena de atención, por el hecho de tener una persona fallecida dos días en el centro. Pregúntense que puede hacer el director del Centro si no es lo que ya ha hecho.

Las Residencias de Mayores están atendiendo a más de trescientas cincuenta mil personas en cerca de cinco mil cuatrocientos centros en España con un comportamiento abrumadora y mayoritariamente ejemplar. Un comportamiento modélico con una falta de medios enorme. Las Residencias son centros dónde se cuida las personas. No son centros para curar, no son centros sanitarios y, sin embargo, están haciendo un esfuerzo altísimo con los pocos medios de los que dispone. Esfuerzos que están llevando a cabo a través de un personal doblando turnos casi exhaustos.

Es absolutamente injustificable que la Ministra Robles venga a disparar alarmas y poner en duda la extraordinaria labor que se está haciendo en las Residencias. Una labor que antes o después exige el reconocimiento de toda la sociedad.