En la madrugada del domingo 29, el reloj se adelantará una hora pasando de las 02:00 a las 03:00; es decir, dormiremos una hora menos. Un cambio mínimo que sin embargo puede tener un impacto nocivo en la salud, especialmente en la de las personas mayores, y agravarse dada la situación actual.  

Los efectos que este cambio de hora puede tener en las personas mayores son diversos pudiendo afectar al sistema nervioso y digestivo con la aparición de síntomas como el cansancio, irritabilidad, fatiga, trastornos digestivos o problemas de concentración. También la calidad del sueño puede verse afectada, llegando a reducirse casi en una hora el tiempo de descanso y la calidad de este hasta un 10%, según un estudio publicado por Science Direct.

Atenzia, advierte que la situación de confinamiento que se ha producido a causa del brote de coronavirus puede agravar alguno de estos síntomas como la irritabilidad o las alteraciones en el sueño. 

Por este motivo, la entidad ha puesto a disposición de sus usuarios una serie de recomendaciones para reducir los efectos negativos del cambio de hora en personas mayores:

–          Evitar el consumo de bebidas estimulantes como el café

–          No dormir siesta al menos hasta que el cuerpo se adapte al cambio

–          Crear un ambiente propicio para el descanso: luz tenue o apagada, ausencia de ruidos…

–          Evitar el uso de dispositivos electrónicos en la cama

–          Optar por cenas ligeras que faciliten la conciliación del sueño

–          Realizar ejercicio físico en casa. Ayuda a mantenerse activo y alivia el estrés acumulado