El constante aumento de casos positivos de coronavirus en usuarios de residencias para la tercera edad -109 infectados: 88 usuarios; 21 trabajadores- ha obligado a los centros de Baños de Molgas, en Ourense, y de Porta do Camiño, en Santiago, a “recluir” al personal contratado para la crisis con el fin de “reducir el riesgo de contagios”.

Enfermera trabajando en hospital

El personal tendrá unas instalaciones destinadas para ellos

Tendrán el contacto mínimo con el exterior”, afirman desde la Xunta de Galicia mediante un comunicado donde informan de que en estos centros se están llevando a cabo los “controles estrictos de desinfección”. De esta forma, el personal encargado del cuidado de los mayores, residirá, en el caso de Baños de Molgas, en un espacio contiguo a la residencia. La intención es trasladar un “mensaje de tranquilidad” con esta medida, que no obstante confina aún más a los empleados. 

CENTROS ESPECIALIZADOS

Los dos centros han sido habilitados para atender a pacientes mayores diagnosticados de coronavirus y usuarios de centros para la tercera edad. Serán las autoridades sanitarias las encargadas de decidir si las personas que responden a estas características deben ser trasladadas a estos centros o si pueden permanecer en su residencia habitual. El Gobierno autonómico sostiene que, en todo caso, los dos centros “contarán con un control sanitario intensivo” y que los pacientes tienen garantizada la asistencia hospitalaria en caso de que esta sea necesaria.

En esta misma línea, las medidas se han endurecido en los dos centros, que acogerán a pacientes de Pontevedra y Ourense -como son los positivos de la residencia San Carlos de Celanova-, en el caso de Baños de Molgas, con capacidad para 93 residentes, y de A Coruña y Lugo, en el caso de Porta do Camiño, con capacidad para 84 residentes. 

INTERVENIR DOMUSVI

Por otro lado, desde el Bloque Nacionalista Galego han instado al Gobierno gallego a intervenir las residencias privadas del grupo DomusVi. Concretamente, el BNG se refiere al centro del barrio vigués de Barreiro, donde se detectaron 33 casos positivos por coronavirus en usuarios y cinco empleados, como informaron desde la Consellería de Política Social.

El portavoz nacionalista en la ciudad olívica, Xabier P. Igrexas, ha reiterado la necesidad de la Xunta de ejercer sus “competencias” y asumir la gestión de centro con el fin de trasladar a sus usuarios a otros centros y garantizar así “las medidas preventivas”. 

Igrexas sostiene que en el centro “no se garantiza el aislamiento de modo preventivo” al no contar con áreas destinadas a ese fin ni con cuartos individuales. Por esto, insiste en que la Xunta no debe “esperar a que esto se convierta en una desgracia” y actuar de manera inmediata “con responsabilidad” para proteger a este “colectivo de riesgo”, mientras todavía no se ha destinado ningún tipo de ayuda a este centro para intentar hacer frente a esta situación, según denuncia el nacionalista.