El Govern bloquea la desinfección de 40 residencias de mayores por parte del Ejército. La Generalitat de Cataluña se resiste a dar el visto bueno a la Unidad Militar de Emergencias (UME) para que acuda a los centros de ancianos y proceda a su limpieza.

Al parecer, han sido las direcciones de los 40 equipamientos los que han pedido auxilio al Ejército para ayudar en la limpieza. Lo hicieron ellos mismos o por medio de los alcaldes de los municipios en los que se encuentran. Son munícipes de distintos colores políticos. No ha sido posible. La limpieza de geriátricos por parte de la UME no se ha podido efectuar porque la Generalitat de Cataluña, que tiene las competencias en la gestión de estos equipamientos, no ha dado aún luz verde.

Negociaciones

Llegados a este punto, la Delegación del Gobierno ha indicado que está realizando gestiones ante el Departamento catalán de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, del que dependen las residencias. Asimismo, la oficina de Teresa Cunillera se ha puesto en contacto con diversos ministerios para desencallar la cuestión y lograr que los efectivos accedan a los centros y puedan limpiarlos.

A su vez, Trabajo se ha defendido alegando que hasta ahora ha autorizado a la UME a entrar en 17 residencias. Según la Consejería que pilota Chakir El Homrani, «no disponen de ninguna información» sobre el programa de actuación del Ejército coordinada por la Delegación del Gobierno. El equipo de El Homrani, pues, la ha requerido en la reunión del plan de emergencias Procicat.

Residencias: foco de contagios

Cabe recordar que las reisidencias de mayores se han convertido en uno de los puntos más complejos de lucha contra la pandemia del virus SARS-CoV-2. Con un número indeterminado de contagios y muertes por falta de test a los usuarios, algunos centros presentan hasta 31 víctimas desde que empezó la crisis, aunque no pueden cuantificar cuántos de ellos tienen relación con el Covid-19, la infección que causa el patógeno. 

Con lo que respecta al Ejército, los militares se han desplegado en ocho municipios catalanes por petición de sus alcaldes, amén de en el Valle de Arán, por demanda del Síndic major. En Barcelona y Sabadell, los miembros de las Fuerzas Armadas profesionales han colaborado en montar hospitales de campaña para personas sin hogar y pacientes del Hospital Parc Taulí, respectivamente.