Al doctor José Augusto García Navarro le tiene muy preocupado su padre, de 94 años, que sigue viviendo en un diminuto pueblo de Ciudad Real. «Está en su domicilio y tiene cuidadoras, pero ellas son transmisoras de la enfermedad». El presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología tiene sobradas pruebas para la inquietud. Ejerce en hospitales y residencias del área de Barcelona. 

No le removieron demasiado declaraciones como las de la ministra Margarita Robles respecto a los cadáves encontrados por los soldados. Su equipo y él han hallado cuatro y cinco cuerpos yacentes sobre camas, a la vez, desde el estallido de esta crisis atroz con la gente de avanzada edad, pero el objeto de sus iras no fue «la mala gestión» por parte de los centros de mayores, sino el «círculo vicioso» en el que estaban trabajando buena parte de los más de 5.500 residencias y geriátricos que  hay en España.

¿Qué es lo que ha ocurrido? 

Lo que ha ocurrido es que las residencias trabajan siempre con plantillas muy ajustadas; las ratios de cuidadores por internos son muy justas. En cuanto falla una persona, lo hace toda la cadena. Y con la pandemia se ha registrado un absentismo de entre el 30 y hasta el 60%, sin tasa de reposición porque el personal o estaba de baja, o enfermo o era reclamado desde los hospitales, por lo que en la mayoría de los casos no se ha desatendido ni se ha abandonado a los ancianos, pero inevitablemente ha lastrado la asistencia. Cuando se ha decretado el confinamiento, el coronavirus ya estaba dentro de las residencias. Y estos centros no son hospitales donde se aísle tan fácilmente a los enfermos. Para un familiar, escuchar que sus mayores están muriendo y no poder verlos en treinta días ni hacer nada es terrible. Lo entiendo. Pero hay que contar las cosas como son, en la mayoría de los casos no ha habido motivo para la denuncia. Me parece muy bien que la Fiscalía investigue donde haya indicios de una mala actuación.«Las muestras de la enfermedad son muy variadas y atípicas: un grupo importante sufre diarrea; se quedan dormidos o se agitan de repente»

¿En qué situación clínica se han encontrado a los residentes?

Es una pandemia terrible para la gente mayor. Los que tienen ya enfermedades crónicas están más predispuestos a tener una evolución negativa. De hecho, el 87% de los más de 19.000 fallecidos en España tienen más de 70 años. Pero el virus debilita y disminuye sus defensas también a los que están enérgicos físicamente, interaccionan y no tienen problemas de lucidez. A ellos el virus les provoca una inflamación respiratoria que acaba en muy poquito tiempo produciéndolo todo: inflamación del corazón (miocarditis); renal, hepática e intestinal.

Defina poquito tiempo…

En cuestión de horas, el anciano fallece. Desde el punto de vista clínico, destacaría dos grupos de personas: quienes están activos, empiezan con la sintomatología de tos, fiebre y falta de aire (o disnea), y que están en sus casas. Tú vas, están bien, robustos y de pronto, es terrible… Porque esta enfermedad no da avisos y no la conocemos. Y después está otro grupo de personas muy vulnerables, con manifestaciones de la enfermedad muy variadas, por ejemplo, en residencias, donde un 50% tienen trastornos mentales. En estos casos, hemos visto manifestaciones más atípicas, una mezcla de elementos clínicos que hacen fácil equivocarte. Hablamos de personas que tienen una gran dependencia para ducharse, vestirse y comer. Te los encuentras de repente dormidos, no sabes lo que les pasa, o con mucha diarrea, que es otro síntoma muy importante. Alteran su estado nasal, están agitados… Son rasgos que encontramos en personas con demencia. Hay otra parte asintomáticos. Si hubiera test en residencias, serían positivos.

¿Se está preparado para algo así, aunque se estudie Medicina?

Nunca jamás había imaginado encontrarme algo así. Es algo que no has estudiado, para lo que no te han preparado y que no has vivido.

¿Y qué pensaba mientras entraba en geriátricos con la situación que describe y se hablaba de «una gripe que mataba a ancianos»?

No hay gripe que mate así. La verdad es que nos hemos equivocado totalmente desde el inicio de la pandemia, nos han despistado los antecedentes, como los pacientes puntuales afectados por crisis como las del ébola, la gripe aviar, etc. Todos los focos de infección que nos avisaban han contribuido a que nos hayamos hecho previsiones optimistas.

¿Se ha llegado tarde?

Se ha actuado tarde en toda Europa.No es algo propio de Andalucía, Madrid ni Castilla-La Mancha; lo vemos en Francia, Alemania, ReinoUnido y como publicó la revista «New England Journal of Medicine» el primer brote en EE.UU. fue en una residencia de Washington.

E improvisación, ¿ha habido?

Sí, totalmente. Lo que pido es que se destina ya material de protección porque vamos a a asistir a un enorme aumento de casos en las próximas 2-3 semanas de los contagios y fallecidos en estos centros.