El Gobierno de Asturias ha adaptado el proyecto Senda contra la soledad no deseada a la alerta sanitaria generada por la COVID-19. Para ello, ha ajustado esta herramienta con el fin de que los ayuntamientos puedan identificar a las personas mayores que viven solas o en pareja y facilitar así la labor del servicio de ayuda a domicilio o el seguimiento telefónico.

La fase de prueba ya se está desarrollando en Caso, Sobrescobio, Allande y Ribadesella, pero la aplicación se pondrá a disposición de todas las entidades locales en los próximos días.

La adaptación de la herramienta permitirá obtener un listado preciso de cada municipio y agilizar la respuesta ante el nuevo coronavirus, desde los servicios sociales, a los colectivos más vulnerables. En concreto, se identificará a todos los mayores de 65 años que viven solos o en compañía de otra persona, de esa misma edad o superior.

Cada ayuntamiento podrá automatizar la explotación de los datos de su padrón para identificar a las personas en situación delicada, hacer un seguimiento y reajustar o adaptar los servicios que reciben e incluso ofrecerles otros apoyos, como el seguimiento telefónico.

El proyecto Senda, pilotado por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, comenzó a finales de 2019 con el objetivo de combatir la soledad no deseada entre personas mayores y su aislamiento social. 

“En esta etapa de lucha contra el coronavirus, el programa se reorienta y se pone al servicio de los servicios sociales municipales. Este será el cometido de Senda durante este despliegue extraordinario. Con el retorno a la nueva normalidad, podrá continuar con su objetivo original de prevenir el riesgo de soledad no deseada”, ha explicado la directora general de Planificación, Ordenación y Adaptación al Cambio Social, Jimena Pascual.