Desde el pasado mes de marzo, nos encontramos en una situación que, por su naturaleza, la incertidumbre de su evolución y sus consecuencias a nivel social, laboral y personal, generan, o pueden generar, un aumento del nivel de estrés de todas aquellas personas preocupadas por la salud, la familia o su situación laboral.

En este momento, la situación de estrés que se puede vivir durante el confinamiento puede derivar también en un nuevo pico de estrés cuando llegue el momento de volver a la relativa normalidad, tras unos meses en los que parece haberse parado el tiempo, y sea el momento de recuperar las prisas y el ritmo de trabajo y conciliación familiar habitual.

La alopecia derivada del estrés

El estrés puede venir derivado de múltiples causas, muchas de ellas difíciles de identificar, pero lo que sí se ha demostrado es que una de sus consecuencias es la pérdida del cabello. Este tipo de alopecia suele tener unas características particulares que le diferencian de la androgénica o la areata. El doctor Javier Pedraz, director médico de la clínica Insparya de Madrid la define como “una alopecia generalizada y más homogénea que afecta al total del cuero cabelludo por igual” y, “en el caso de sufrir algún tipo de alopecia previa, puede sumar sus efectos a estas”. Además, un rasgo identificativo de este tipo de alopecia generada por el estrés es que “la caída se produce de forma muy repentina” aclara el Dr. Pedraz, “produciéndose en apenas 1 o 2 semanas”.

Pero, ¿cuál es el motivo de esta alopecia?

Según el Dr. Javier Pedraz, “el estrés provoca un aumento de la adrenalina, que se eleva en sangre y, si este aumento es mantenido en el tiempo, puede provocar un aumento del cortisol”. Esta hormona (cortisol) va a provocar la disminución de la circulación sanguínea y como consecuencia “una incorrecta absorción de nutrientes y agua por parte del cuero cabelludo y los folículos pilosos”. Esto provocará que el cabello de debilite y como consecuencia “todos aquellos cabellos que se encuentren en proceso de crecimiento (fase anágena) pasen repentinamente a caída (fase telógena)”.

Esta respuesta se debe a que el cuerpo humano, ante situaciones de amenaza, busca proteger los órganos esenciales para mantener la vida, de ahí que, en palabras del Dr. Pedraz, “las células encargadas de ofrecer nutrientes a nuestro cabello migren a otras zonas donde son necesitadas”.

Durante el tiempo que los folículos se encuentran bajo esta tensión no van a volver a crecer, manteniéndose estancados. Por ello es necesario superar ese estrés, ya que “si la situación (de estrés) se prolonga demasiado en el tiempo, esta alopecia puede convertirse en irreversible”. No obstante, en un principio este tipo de caída es temporal, recuperando el cabello una vez pasa este periodo de estrés, aunque hay que tener en cuenta que, tal y como indica Javier Pedraz; “a pesar de que la caída se produce de forma inmediata, la recuperación del cabello es bastante más lenta, pudiendo tardar de 3 a 4 meses”.

¿Cómo tratar esta alopecia?

El Dr. Javier Pedraz deja claro que “para solucionar cualquier problema de estrés, lo más importante es solucionar el origen, por lo que si es necesario, hay que acudir a un especialista”. En paralelo, y para evitar una mayor incidencia de la alopecia, recomienda tratamientos para conservar e intentar recuperar el cabello perdido con mayor rapidez, ya sea en casa o en la clínica. 

Como en principio este cabello perdido se va a recuperar, lo que hay que incentivar es que este crecimiento sea más rápido y en un mejor estado. Por ello, en Insparya hay tratamientos como MesoHAIR, la mesoterapia capilar fruto de la investigación propia, que ayuda a que el cabello crezca más sano, aportando nutrientes esenciales y factores de crecimiento, o el Plasma Rico en Plaquetas (PRP). 

Asimismo, en el hogar es recomendable el uso de productos que equilibren el cuero cabelludo. Insparya dispone de una gama de tratamientos fruto de la investigación desarrollada conjuntamente con la Universidad de Oporto y el laboratorio I3s. En el caso de la descamación, BALANCE es un champú que posee una acción antiséptica local y está indicado para prevenir la formación de caspa. El Piroctone Olamine, ingrediente activo que protege el cuero cabelludo de los efectos del hongo que provoca la caspa, asociado al Rosmarinus Officinalis, comúnmente conocido como romero, considerado un potente antioxidante natural que tonifica y energiza el cabello, y las algas marinas, ayudan a restaurar el equilibrio microbiano natural de la piel con una acción purificante, regulador de la oleosidad y refrescante.

Importancia de la dieta

En una situación como la que estamos viviendo, que propicia que aumente el estrés, puede suponer también unos hábitos alimenticios diferentes, comemos más y peor, lo que conlleva que aumentemos de peso, y por lo tanto que nuestra grasa corporal también aumente. Estos factores que no son buenos para la salud en general, tampoco lo son para la salud capilar. Es importante tener una dieta equilibrada también para proteger el cabello y evitar comer grasas en exceso.