Es increíble lo que están logrando a nivel mundial. Hoy es día 16 de abril del año 2020, año bisiesto, lo que ya para muchos da que especular con la superstición. Llevamos más de un mes confinados en España. Sigue habiendo muertes y sigue habiendo infectados. Y hay quien dice que están saliendo más infectados, porque se están haciendo más test. Yo creo que si hoy nos hicieran el test a todos, saldríamos el 99 por ciento infectados con el virus, eso por no decir que el virus lleva ya años entre nosotros y que lo hemos llevado pensando que era gripe y que era neumonía cuando se reverdecía. Y muriendo casi la misma cantidad de gente, ahora más porque el miedo agranda todo.

Se habla de que esto ha sido una conspiración de los grandes poderes establecidos, unos dicen que China, otros que Estados Unidos, y casi todos, los que hablan de conspiraciones, coinciden en que esto es para ocultar cosas más graves sobre la economía, y desde luego llenar de paso la hucha de las acciones en farmacopea, dado que todos esperan ansiosamente la vacuna y una vez que esté, se venderá como rosquillas y todo el mundo se disputará tenerlas. Aunque costaran a euro, podemos imaginar cuántos millones de euros supone eso, y desde luego que  a euro no van a ser.

Veo  a los mayores confinados, apartados, han sido muchos los que han muerto en residencias, esto no es de extrañar, desde hace mucho tiempo pienso que las residencias son lugares donde llevar a morirse pronto a nuestros mayores, que luego vamos a ser todos también. Con lo del Coronavirus, han sido muchas las residencias privadas que han dado negativo en el cuidado y en la respuesta. Pero preocupa también los que están confinados en sus casas, a los que se les recomienda que no salgan para nada. Esta ha sido una muy buena estrategia para quitarse de en medio a todos los mayores del planeta que estaban protestando, ya no solo por las pensiones sino por todo lo que era menoscabar derechos a las personas, en un mundo donde todo se mide por el dinero que produce, por las ganancias que genera.

Los mayores ya no están en la calle, ya no protestan, durante más de un año estuvieron erre que erre, dando la cara en la calle, mostrando con su constancia que no pensaban dar ni un paso atrás. Ahora esos pasos están cortados, esos pasos ya son todos de puertas para adentro, y desde luego los que más caen son los mayores, aquellos a los que tenemos prisa por quitarnos de en medio. Son una carga, ahora no producen, ahora recogen el fruto de su trabajo, pero es mucho y no se puede hacer frente a tamaño gasto. Sí hay para guerras, para armamento, para fruslerías, para llevar vidas de lujo y despilfarro, para bacanales y botellas de champán de mil euros. Hay, siempre hubo para los que tienen, para los que devoran, para los que existir es poseer más y más y más. Sí, poder, riqueza, lujos, banalidad de banalidades…Moisés subió al monte y cuando bajó encontró a los adoradores del becerro de oro, hoy encontraría a los adoradores del becerro de platino.

Bien, los mayores ya están recluidos, ya no están en las calles, ya no molestan, y con ellos la inmensa mayoría, y el miedo en cada puerta y la denuncia y la socarronería, la picaresca, el aprovecharse, está también a la orden del día. 

Los que están en la política y sus entresijos aprovechan para ver como disputan una parte del pastel y buscan la manera no de hacerlo mejor, sino de desprestigiar al otro. Todo lo que se habla de política llega un momento en que, sencillamente es para vomitar. 

Suele decirse que en río revuelto, ganancias de pescadores. Y aquí todo el mundo busca ganar algo, sacar algo, conseguir más…más y más y más. Porque parece que el mundo se hubiese creado solo para eso, para sacar  más y más y más. Todo es poco para el que está movido por la avaricia y aunque llene el saco, más y más y más…aún le parece que podría llevarse más. Las mascarillas de uso a céntimos se vende a varios euros y las mascarillas de dos euros se venden casi a diez. En fin, hay quien ha hecho mucho negocio con las mascarillas que precisan sus semejantes para protegerse.

Los negocios abiertos que son los que abastecen a los ciudadanos de las cosas prioritarias, también han aprovechado para meter el lápiz en según qué productos. 

Los hay que guardan alimentos como si fuera a acabarse el mundo y desde luego con la economía paralizada, con una gran parte de la población sin trabajo, más los empleos que ahora se han perdido, a ver quién o quiénes se ponen a pedir algo, cuando no hay para lo más fundamental. 

En este sentido qué podemos hablar de la cultura, el último escalafón visible en cualquier estamento, dado que la cultura no parece nunca necesaria para vivir. 

En fin no se ponga usted a pedir para cultura, para ocio y divertimento, no está el tiempo para cosas semejantes. 

Pero considero y así lo afirmo, que la verdad de todo esto saldrá a la luz y este despropósito es posible que acabe teniendo un sentido útil, además de positivo (entiéndase positivo en el sentido de haber aprendido de todo esto y evitar que se vuelva a producir). 

Espero y deseo que tengamos la oportunidad de ponernos pronto de nuevo en marcha con un propósito más clarificado, más veraz, más justo, moviéndonos más al ritmo del corazón que del talonario. Si no fuera así, entonces las fuerzas de la oscuridad se habrán salido con la suya, y por supuesto seguirán pensando que la humanidad no tiene remedio y que se nos puede controlar, someter y dirigir. Y saben cómo hacerlo, llevan demasiado tiempo entregados a sembrar desolación y desconcierto.

Aunque, yo me voy a permitir pensar que no va a ser cierto, que muchos van a sentir que ya se ha traspasado la línea y que ahora solo defender lo que hemos logrado o morir. Ni un paso atrás.

Antonio Quero

Enviado por José Antonio Sierra