Al revés, la ventilación y la filtración proporcionadas por los sistemas de climatización contribuyen a reducir la concentración de los virus y bacterias en el aire interior y, por lo tanto, el riesgo de transmisión, tal y como han concluido expertos de diferentes Asociaciones como ASHRAE (Sociedad Estadounidense de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado), REHVA (Federación de Asociaciones Europeas de Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado) y ATECYR (Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración). 

Por tanto, no es recomendable prescindir de los sistemas de climatización y ventilación para reducir la transmisión del virus. Todo lo contrario, los filtros de los equipos de aire acondicionado reducen las partículas suspendidas en el aire, por lo que contribuyen a mejorar la calidad del aire que se respira en espacios interiores.

  • Las instalaciones de climatización son seguras y necesarias para alcanzar unas condiciones óptimas de bienestar e higiene en el interior de los edificios, mejorando la calidad del aire interior. Lo importante es garantizar su adecuado mantenimiento y limpieza.
  • Una adecuada ventilación de los espacios interiores, independiente o integrada en sistemas de climatización, garantiza una renovación permanente del aire y elimina partículas suspendidas en él, reduciendo así el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.
  • Los espacios no acondicionados pueden provocar estrés térmico, lo que puede perjudicar a quiénes estén en situación de convalecencia. Para garantizar el bienestar de las personas, lo más recomendado es mantener unas condiciones interiores de temperatura de entre 19ºC y 21ºC en épocas de calefacción y entre 24ºC y 26ºC en época de refrigeración, con una humedad relativa del 40%-60%.
  • Además, los propios equipos de aire acondicionado pueden incluir sistemas de purificación y filtración del aire de alta eficiencia para reducir virus, bacterias y partículas en suspensión, todo ello mediante la propia recirculación del aire, comandada y monitorizada por el mismo equipo o sistema.

Los sistemas y equipos de climatización mejoran la calidad de vida de las personas, proporcionando confort y contribuyendo a obtener entornos más saludables. Además de conseguir la temperatura y la humedad ambiental adecuada, son capaces de renovar y filtrar el aire interior, eliminando micropartículas del ambiente, haciendo así que el aire que se respira sea más limpio.