El Aula Permanente de Formación Abierta, actualmente dependiente del Vicerrectorado de Extensión Universitaria y Patrimonio, es el centro dedicado por la Universidad de Granada desde hace más de 25 años a los mayores de 50 años, con sede en los campus de Granada, Ceuta y Melilla y en las poblaciones de Baza, Guadix y Motril. 

Cuando llegó esta lamentable pandemia, al ser la mayoría de sus casi 1.300 estudiantes población de riesgo, incluso antes del comienzo del estado de alarma, suspendió sus clases, con la intención de retomarlas tan pronto fuera posible. Pero al anunciar las autoridades académicas que en este curso ya no podría reanudarse la docencia presencial, la Dirección del Aula decidió virtualizar la docencia de los mayores, retomándola tras el periodo no lectivo de Semana Santa. 

“La decisión no se nos antojó fácil –comentan desde la Dirección del Aula-, dado que, a diferencia de los estudiantes de Grado y Máster, los estudiantes del “Aula de Mayores” no son nativos digitales. Al pensar que la informática podía resultarles una barrera difícil de salvar, en un primer momento nos planteamos facilitarles fundamentalmente material docente “asincrónico” (grabaciones, documentación, bibliografía, etc.); pero no nos resistimos a ensayar la oferta de docencia on-line sincrónica, es decir, en directo, en la que ellos pudieran participar de forma activa”. “Nos esforzamos por hacérselo lo más sencillo posible, de modo que les bastara abrir un enlace desde sus móviles. Fue todo un acierto”, resume el subdirector Juan Antonio Maldonado Jurado, quien se ha encargado de coordinar este cambio. 

“Desde el Aula Permanente podemos decir con orgullo que nuestros mayores nos han dado, una vez más, una gran lección. Su motivación y sus ganas de aprender y de mantenerse activos han sido más fuertes que nuestros temores y los estereotipos. Nuestros mayores no se han dejado amedrentar por el Covid-19, aunque para ello hayan tenido que romper la brecha digital. Todo ello, de la mano de un profesorado ejemplar y entregado, que no dudó en adaptarse a esta forma de enseñanza”, señala la directora del Aula, Mª Carmen García Garnica. 

Para la subdirectora María del Carmen García Ríos, “es una gran satisfacción ver como cada tarde son más los estudiantes que se incorporan a las clases on-line. Desde ordenadores, tablets o teléfonos móviles, estudiantes de 50 a 90 años se conectan a las clases, participan activamente y vuelven a coincidir con sus compañeros a través de ellas, contagiándose y contagiándonos de su entusiasmo, en Granada, en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y en las sedes provinciales de Baza, Guadix y Motril”. 

Superando este nuevo reto, los estudiantes mayores de la UGR han vuelto a profundizar en los conocimientos de diferentes materias, desde la anatomía, a la historia, el derecho, la arquitectura, el teatro, la música… Y sobre todo, han vuelto a tener relación entre ellos, que es uno de los objetivos fundamentales del Aula. De hecho, están deseando volver a las clases presenciales en cuanto sea posible, para retomar el contacto directo con compañeros y profesores

Víctor Medina, vicerrector de Extensión Universitaria, añade que durante el Estado de Alarma el trabajo de gestión y administrativo no ha cesado. Con la ayuda de las TICs se ha podido “teletrabajar” y mantener el contacto con los responsables de las Aulas de Mayores de las demás universidades españolas, a fin de analizar la situación de forma conjunta, poner en común soluciones y buenas prácticas. Todo ello, con el objetivo de que el servicio que estas Aulas prestan al colectivo de las personas mayores se vea afectado lo menos posible por las circunstancias que nos ha tocado vivir, y contribuir así desde la Universidad a hacerles más llevadera esta situación, que a ellos les ha afectado de forma especialmente sensible.

Testimonios de los estudiantes 

Los “protagonistas” de esta singular aventura de docencia virtual son los estudiantes del Aula Permanente de Formación Abierta que con perfiles muy variados y edades entre 50 a 90 años se conectan a sesiones docentes virtuales y participan activamente en las mismas, desde su confinamiento en Granada, Ceuta y Melilla, Baza, Guadix o Motril. Para ellos esta experiencia está siendo la oportunidad de seguir con las clases a través de las nuevas tecnologías es la mejor manera de estar entretenido y ocupado en esta etapa que nos ha tocado vivir”. comenta Ángel J. C., que además, agradece que se acuerden de ellos y sigan enseñándoles.

David M. M. considera que necesitan un poco más de experiencia para utilizar los recursos online y solicita una guía que facilite este tipo de docencia para quien no tiene conocimientos de informática.

Según María S. R. es complicado acceder a las clases digitales por la falta de costumbre, pero con entusiasmo la próxima semana lo conseguirá a la primera.

Josefina B. G. anima a todos sus compañeros a participar, “al principio resulta un poco complicado hasta que dominas el tema, sin embargo, yo tengo 67 años y lo he conseguido, los demás también podéis”.

Rosario S. M. está agradecida por ser parte del Aula de Mayores de la ciudad de Granada. Además, está fascinada por lo fáciles de entender que son estas nuevas clases y por la adaptación de los profesores y compañeros a las clases virtuales.

Para Carlos B. P. “Las clases APFA online descubren una nueva forma de tener un espacio de encuentro para el conocimiento y permiten la participación activa”. 

José Antonio Gómez Ortuño destaca la necesidad de familiarizarse con las clases online tanto por parte del alumnado como del profesorado para ir resolviendo las dudas que surgen. Además, quiere recordar que “un simple móvil permite acceder a la plataforma E-campus, donde van a estar colgados los temas y donde se realizan las videoconferencias con profesores y alumnos”.

Experiencia de los docentes

Diego Pablo Ruiz Padillo, profesor de Ciencias Naturales y Medio Ambiente, ha continuado con el programa de su asignatura. Utiliza la herramienta Go Meet, para impartir su clase en una videoconferencia con sus alumnos, que pueden intervenir en cualquier momento utilizando el chat de la herramienta. Además, las clases se graban para permitir el acceso a aquellos estudiantes que no han podido participar en la videoconferencia. Diego Pablo agradece a los estudiantes el gran interés que muestran y el entusiasmo con el que se acogió esta nueva iniciativa. 

Rafael Pérez Ruiz, profesor de “La Alhambra. Álgebra y Geometría vs. Abstracción y Belleza”, imparte su asignatura del mismo modo y destaca varios aspectos de este nuevo formato tras dos sesiones. La asistencia es de un 60%, pero existe un 10% que accede posteriormente a la sesión grabada, este alto porcentaje corrobora que los estudiantes están mejorando en su competencia digital. Además, constata el alto grado de valoración de las enseñanzas por parte del alumnado, así como la satisfacción general de los estudiantes con la decisión de continuar con la enseñanza de forma virtual.

Vanessa Martos, profesora de Agricultura y Cata de Productos Agroalimentarios ha afrontado estas clases virtuales como una manera de aliarse con las tecnologías de la información. Para Vanessa estas clases han servido para constatar la unión especial que hay entre estos estudiantes y el profesorado, y para “forjar grandes amistades y apartar la temida soledad, compartiendo horas de clase con personas que están en su misma situación”.

 Mª Carmen García Garnica, directora del Aula Permanente de Formación Abierta de la UGR

Enviado por José Antonio Sierra