El 21% de las personas mayores de 70 años en Europa que viven en sus hogares se encuentran malnutridas o en riesgo de malnutrición proteica energética, una situación que podría provocar que más de 20 millones de personas mayores podrían desarrollar baja fuerza muscular o limitaciones de movilidad. Así lo señala Horizon2020 PROMISS, un macroproyecto europeo que aborda la malnutrición de las personas mayores que habitan en sus hogares en Europa. La iniciativa, en la que participa FontActiv, la línea de nutrición para adultos de Laboratorios Ordesa, pone especial foco en la baja ingesta de proteínas como principal causa de la malnutrición en personas mayores. 

Según datos de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC) y la Federación Española de Diabetes (FEDE), en España el porcentaje de personas de más de 65 años que presenta desnutrición se encuentra en el 7%, y casi el 34% puede estar en riesgo de sufrir carencias, excesos o desequilibrios de algunos nutrientes. Con una población en Europa en progresivo envejecimiento, la iniciativa PROMISS busca aumentar el número de personas mayores sanas y activas promoviendo un aumento de la ingesta de proteínas en la dieta. 

El proyecto se centra en personas de más de 70 años que viven en sus hogares, que constituyen más del 90% de la población mayor en Europa y conforma la franja de edad con el número más alto absoluto de malnutrición por falta de proteína. Además, entre las personas de 85 años o más, el 28% ingiere menos proteínas de las recomendadas y come menos carne y más cereales que quienes llevan a cabo una ingesta adecuada. De este modo, la investigación del macroproyecto PROMISS indica que parte de las personas mayores investigadas muestran una ingesta de proteínas inferior a la recomendada. Según la European Food Safety Authority (Autoridad Europea de Salud Alimenticia), las personas mayores necesitan consumir 0,8 gramos de proteína al día por kilogramo de peso corporal, y recientes expertos han aumentado esa cifra para personas mayores con buen estado de salud a entre 1 y 1,2 gramos y a entre 1,2 y 1,5 gramos en el caso de padecer enfermedades crónicas. 

El proyecto PROMISS ha desarrollado su investigación empleando bases de datos a gran escala, a través de las cuáles analiza la relación entre la malnutrición y la ingesta de alimento, las características de éstos, el nivel de actividad física de las personas mayores, la microbiota oral y de garganta, el bajo apetito o la escasa higiene en este grupo de edad. 

Una menor ingesta de proteínas con la edad

El estudio busca analizar si aumentando la ingesta de proteínas se lograría una mejora de la calidad de vida de las personas mayores europeas. Aunque casi todos los alimentos contienen proteínas de forma natural, y éstas se pueden encontrar en productos de origen animal como carne, pescado, huevos, lácteos y queso, y de origen vegetal como leguminosas, cereales, pasta y arroz, frutos secos y setas. Entre las personas mayores, la falta de apetito o diversas patologías asociadas a la alimentación como la disfagia pueden provocar una menor ingesta de proteínas. 

Para combatir esta situación, las personas mayores pueden enriquecer sus platos con alimentos fuente de proteínas como huevos o quesos, o pueden beneficiarse de productos enriquecidos como los suplementos nutricionales. El proyecto PROMISS persigue animar a la industria alimentaria a desarrollar nuevos conceptos de comida o productos alimenticos con un alto nivel de proteína que respondan a las necesidades de las personas mayores especialmente cuando presenten bajo apetito y una ingesta reducida de proteínas. 

Con los resultados de este proyecto, aún en marcha, y el apoyo de las pymes y grandes industrias implicadas en el proyecto, PROMISS desarrollará estrategias de actividades físicas y un dietario optimizado, sostenible y adaptado a los distintos estados participantes. El proyecto mostrará si estas estrategias, en conjunto con nuevos conceptos alimentarios, nuevos productos y sistemas de apoyo electrónico podrán prevenir la desnutrición y fomentar un envejecimiento más activo y saludable. 

Por su parte, la aplicación del proyecto PROMISS puede generar beneficios económicos como menores costes en atención médica, una fuerte posición en el mercado de la UE en productos alimenticios innovadores y sostenibles para las personas mayores, o reformular y/o remercantilizar productos existentes que puedan tener aplicaciones para las personas de más de 70 años en Europa.

Estas recomendaciones se adaptarán a las características de España y de cada uno de los distintos estados miembros de la Unión Europea para facilitar el acceso a todas las personas mayores europeas y sus proveedores de atención médica.