Durante la pandemia por la COVID-19 la actividad de los farmacéuticos de atención primaria (FAP), como la del resto de profesionales sanitarios, se ha tenido que adaptar a las nuevas circunstancias, lo que ha provocado que los FAP hayan tenido que aparcar determinadas funciones para potenciar otras como la atención a residencias sociosanitarias.

En este nuevo contexto se inscribe el programa desarrollado por tres farmacéuticas de atención primaria de la Gerencia de Atención Integrada de Talavera de la Reina (SESCAM), un área que presta atención sanitaria a una población cercana a los 150.000 habitantes y en la que alrededor de 3.000 personas tienen su domicilio habitual en alguna de las 56 residencias sociosanitarias.

El proyecto, respaldado por las Subdirecciones Médica, de Enfermería y de Gestión, ha sido creado “para garantizar una adecuada respuesta sanitaria en las residencias sociosanitarias ante la situación de crisis epidemiológica generada por la COVID-19”; y partió del servicio de farmacia de atención primaria porque desde él se gestiona desde hace años el suministro a residencias de absorbentes de incontinencia, determinado material de cura y nutrición enteral. “Por ese motivo ocupamos una posición estratégica dentro de la estructura asistencial, ya que conocemos de primera mano y manejamos información sanitaria y de contacto de estos centros”, explica Belén de la Hija, una de las FAP del proyecto y miembro de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP).

Un equipo multidisciplinar para una foto exacta de la situación en las residencias

A las tres farmacéuticas de atención primaria se han unido con el paso de las semanas cuatro médicos y cuatro enfermeros. El grupo funciona de manera ininterrumpida, incluidos festivos y fines de semana, en base a cinco ejes fundamentales: seguimiento telefónico, seguimiento presencial, coordinación asistencial, suministros y reporte de información.

“En las visitas presenciales de los equipos a las residencias se ofrece información sobre medidas de seguridad, se asesora sobre el seguimiento de posibles sospechosos y se realizan test in situ”, informa Isabel Tofiño, otra de las FAP del proyecto, que explica que para cada residencia se dispone de una ficha de seguimiento que se actualiza continuamente: “Se obtiene información de las visitas realizadas, de los contactos telefónicos y de los correos electrónicos que remiten los centros asistenciales, con datos de seguimiento. Diariamente se informa al núcleo gestor y al servicio de epidemiología sobre las cifras de residentes y trabajadores sospechosos y confirmados, los ingresados en el hospital, así como de los fallecimientos y su posible causa”.

La información es recogida además en el aplicativo de historia electrónica Turriano®, por lo que existe un “estrecho contacto” con los sanitarios de los centros de salud, el servicio de epidemiología, el de análisis clínicos, el de urgencias/112, el de riesgos laborales y con la unidad de cuidados paliativos. “También a través del grupo se ha coordinado la gestión de pedidos de material de seguridad frente al coronavirus para las residencias sociosanitarias y se da asesoramiento para que estos centros dispongan de Planes de Contingencia completos y actualizados”, asegura la farmacéutica.

Todo este trabajo de seguimiento liderado por las farmacéuticas de atención primaria, además de estar garantizando una respuesta adecuada en las residencias, está permitiendo a la Gerencia de Atención Integrada de Talavera de la Reina contar con “una foto exacta” de la situación en estos centros sociosanitarios. Concretamente, desde el equipo de trabajo se está haciendo un seguimiento a un total de 2.822 residentes, así como al personal de las residencias (1.214 sanitarios y 362 no sanitarios). “El pico de residentes con sospecha de infección se alcanzó el 2 de abril con 379. A 21 de mayo la cifra de contagios es de sólo el 2% de los residentes y del 0,5% del personal”, afirma la FAP Virginia Arroyo, que consideran que la generalización del uso de pruebas PCR y de tests rápidos “ha permitido que el trabajo sea mucho más eficiente”.

Las farmacéuticas de atención primaria, por último, quieren destacar la importancia del trabajo en equipo y mostrar su agradecimiento a los cuatro equipos médico-enfermero que forma parte del proyecto y que, en su opinión, “se han volcado con entusiasmo desde el primer momento para que la iniciativa tomara cuerpo”.