Los centros de día de personas mayores de las localidades vizcaínas de Ondarroa y de Ugao-Miraballes, pertenecientes a la red de infraestructuras sociales de la Diputación Foral de Bizkaia y gestionados por IMQ Igurco, acaban de reabrir sus puertas, en el marco de un proyecto piloto de la Diputación en el que participan también otros dos centros de día y a los que se sumarán otros nueve hacia el final de la semana.

Ante el proyecto piloto, la respuesta de los usuarios y familiares de los dos centros de día de IMQ Igurco ha sido masiva, ya que en Ugao-Miraballes se han reincorporado desde ayer todos los usuarios menos uno (un total de 17), y en el de Ondarroa, todos menos dos (con un total de 10 ondarrutarras).

Según ha explicado Eneritz Elgezua, directora de centros de día de IMQ Igurco, “la reapertura ha supuesto una gran cantidad de modificaciones, con el fin de ser capaces de proporcionar a los usuarios la atención que necesitan, con las más estrictas medidas de seguridad, tanto para ellos como para sus familias y los profesionales. No obstante, al tratarse de una experiencia piloto, puede que tengamos que modificar algún aspecto en los próximos días, dependiendo de cómo se desarrollen las intervenciones en los centros y, siempre, bajo las directrices y supervisión directa de la Diputación Foral de Bizkaia”.

Entre los aspectos que se han tenido en cuenta de cara a la reapertura, destaca la organización de los usuarios en grupos de un número reducido, denominados “unidades convivenciales”. Tal y como expone Eneritz Elgezua, “las unidades convivenciales nos permiten trabajar con grupos reducidos de personas mayores que, a su vez, son atendidos por los mismos profesionales de manera constante, lo que supone una medida de seguridad añadida”. Esta nueva forma de trabajo ha requerido el refuerzo de la plantilla del centro de día de Ugao-Miraballes, con la incorporación de un nuevo profesional.

En cada unidad convivencial “la persona mayor realiza todas las actividades que hacía anteriormente antes del inicio de la crisis del coronavirus y recibe todas las intervenciones por parte de los profesionales, tanto las referidas a los aspectos físicos, como los cognitivos y, por supuesto, los lúdicos”.

Aspectos tan básicos como el transporte o las distintas comidas que pueden tomar las personas mayores en el centro de día (desayunos, comidas y meriendas), han sido modificados en sus protocolos de funcionamiento con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios, al igual que la distribución de los distintos espacios dentro de los centros de día.

Asimismo, tanto las personas mayores como los distintos profesionales emplean en todo momento mascarillas, al menos durante las próximas semanas, y disponen de gel hidroalcohólico para una adecuada y constante higiene de manos. Además, durante su estancia en el centro, mantienen las medidas de separación indicadas por las autoridades sanitarias. Por último, se han reestructurado los procedimientos de limpieza y desinfección, con el fin de proporcionar a los usuarios las mayores garantías posibles de asepsia frente al SARS-CoV-2.